País de contrastes

País de contrastes

Septiembre 18, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Cultura e incultura se dan la mano constantemente en esta tierra donde coexisten y suenan en un recinto simultáneamente la música y los teléfonos celulares.La Fundación Salvi hizo la presentación del Sexto Festival de Música, Cartagena 2012, en una elegante recepción en el Centro Cultural Santo Domingo, precedida de un magnífico concierto de música de cámara a cargo de la Sociedad de Música de Cámara del Lincoln Center: el trío para piano ‘Gitano’ de Haydn, la sonata para cello y piano Op.69 de Beethoven, y el cuarteto con piano Op.25 de Brahms configuraron un armónico conjunto que permitió lucirse a los cuatro interpretes que nos visitaron. Es de señalar que la primera y la tercera obra finalizan con un movimiento ‘Gitano’ el trío, y un Rondó a la Zíngara, el cuarteto.Brahms tiene música de cámara bellísima y sus cuartetos, quintetos y sextetos han sido interpretados con frecuencia; el Op. 25 es uno de los más populares que hace parte de mi discoteca, interpretado por Ax al piano, Isaac Stern al violín, Yo-Yo Ma al cello y Jaime Laredo en la viola; la sonata de Beethoven le hace compañía, con Ax al piano y Yo-Yo Ma al cello y el trío de Haydn por Cohen, Hobarth y Coun en un piano Antón Walter (1790), un violín Guarnerius de Cremona (1683), y un cello Testore (1758).Salvo la calidad del cello que no me convenció, las interpretaciones fueron excelentes (una sola nota en falso en el trío), y si bien llegar a la altura de Stern, Ax y Yo-Yo Ma no es fácil, debo reconocer que salí satisfecho y algo extrañado de que no se hubiese colmado el teatro pese a que mi experiencia me enseña que desde cuando la música de cámara hizo su aparición en el Festival, hace cinco años, los colombianos que sin conocerla le tenían horror, la aplauden ahora con verdadero entusiasmo en Cartagena, como ocurrió este año con el quinteto de Dvorak.2012 será el año del Sonido de las Américas y resaltamos ‘La Pasión según San Marcos’ de Osvaldo Golijov que viene en su estilo contemporáneo a recordar al único evangelista olvidado: Bach escribió las pasiones según San Mateo y San Juan y un compositor anónimo aquélla según San Lucas que se ha querido atribuir al mismo Bach, pero que carece del toque del genio. Ésta, la según San Marcos, fue encargada por la Academia Bach de Stuttgart; oí parte de ella, y aún cuando no me emocionó, reconozco su valor musical que resaltará María Guenard que dirigirá la Schola Cantorum de Venezuela que nos acompañará en enero (Esta Pasión está dedicada a ella por el compositor).Otra visita que nos entusiasma es la de la orquesta Sinfónica del Estado de Sao Paulo, uno de los milagros musicales de Latinoamérica, categoría que no han alcanzado nuestras orquestas sinfónicas y filarmónicas por un torpe y lánguido manejo por parte del Ministerio de Cultura. Numerosos músicos latinoamericanos participarán en el certamen: venezolanos, argentinos, brasileros, peruanos, mejicanos y unos pocos colombianos lo cual parecería indicar que el vallenato que desvela a las dos últimas ministras puede estar matando lo que llaman ‘música culta’ y a sus interpretes; afortunadamente oiremos a Blanca Uribe y al conjunto de Música Ficta que sacan la cara por Colombia.En materia de compositores, nos ocurre lo mismo: Jobim, Villa-Lobos, Marlos Nobre, Guarneri, Aldemaro Romero, Horacio Franco, Piazzola, Benzecry, Silva-Díaz, Golijov.¿Y los colombianos? Luís Carlos Figueroa, Alejandro Tobar y Juan Antonio Cuellar; pobre representación del país sede.Estados Unidos y Canadá figuran también con numerosos artistas y compositores de quienes hablaremos en otra ocasión y habrá como siempre, y como toca, Chopin, Brahms, Fauré, Mozart, Schumann, Sarasate, Bach, Castelnuovo-Tedesco, Ravel, Schubert, Mahler, Dohnányi, Hayden, Frank, Donizetti, Barber, Beethoven, Vivaldi, Dvorak y R. Strauss.¡Qué banquete musical!

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