Otras curiosidades colombianas

Marzo 10, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

En este país donde nos toco nacer y al cual todo el mundo adora y en el que se es feliz, pero que todos maltratan y hacen lo posible para que siga siendo invivible, hay millares de pequeñas cosas que yo trato de recoger de vez en cuando en mis inortodoxos escritos.1. Víctimas del 9 de abril: he recibido de un buen amigo un documento que me llamó poderosamente la atención pues nunca supe de la existencia en 1948 de una Junta Informadora de Daños y Perjuicios que expidió certificados sobre el monto de los daños sufridos por tan lamentables sucesos, entre los cuales sobresalen la quema de numerosos inmuebles en el centro de Bogotá.El documento en cuestión reza: “Junta Informadora de Daños y Perjuicios/ serie A, Certificado No -----/ La Junta Informadora de Daños y Perjuicios CERTIFICA que: en la sesión del día 6 de octubre de 1948 fue estudiada la declaración Nº 811 de Comercio y se fijó el monto de las pérdidas sufridas en la suma de $65.700.oo / Así / Mercancía extranjera $60.000.oo, Mercancía nacional $5.575.oo, otros bienes $125.oo, Total $65.700.oo / Bogotá 7 de octubre de 1948, Junta Informadora de Daños y Perjuicios / C. M. de Segura, Subsecretaria”.Si alguno de tantos autores de libros y crónicas periodísticas sobre el gran drama colombiano tiene noticias sobre este interesante asunto, el columnista agradecería comentarios.2. Buscar otros orígenes de la quiebra del sistema de salud: no hace mucho descubrí con pánico otra de las heridas que desangran al Fosiga, que viene pagando por Sisben los costos médicos y de drogas de personas que deberían estar afiliadas por cuenta de sus patronos, quienes, por el contrario, colaboran con el fraude.En efecto, no hace mucho una empleada me solicitó que la desafiliara, junto con sus hijos del sistema (EPS Sanitas); naturalmente le conteste que no podía y abandonó su puesto.Era una desplazada que salió del Sisben cuando la contraté y ella tuvo algún patrono anterior que descubrió que era benéfico dejarla en aquel pues él se ahorraba el costo mensual y ella seguía en el Sisben para el caso en que perdiera el empleo.¡Qué vagabundería! Dirían algunos, pero la culpa la tienen el sistema y el Ministro de Salud no han tenido en cuenta que si alguien sale del Sisben y pierde su puesto, no puede regresar a aquél y queda sin protección de índole alguna. Debe, cualquier reforma, solucionar esta situación que genera pérdidas al sistema y en la actualidad no tiene solución y ayuda, por el contrario, a empobrecer a desplazados y otros necesitados.3. Periodistas investigadores: como Daniel Coronell, Salud Hernández, María Isabel Rueda y tantos otros hacen denuncias constantes sobre corrupción y crisis social en Colombia, pero nadie parece hacerles seguimiento, incluidos los medios escritos, en los cuales debería llevarse un registro y, de tiempo en tiempo, llamar la atención de los servidores públicos que hayan descuidado sus obligaciones de investigación y castigo de los culpables, ya sean empleados del Estado o particulares. ¿Podría El País dar ejemplo?4. Crisis del sector exportador: en 1967 la administración Lleras Restrepo creó Proexpo y un sistema de fomento de las exportaciones que tenía como antecedente al Plan Vallejo; se implementaron estrictos controles al mercado de capitales y al tipo de cambio.Desde esos días, hace 46 años, y pese a la posterior aparición del Atpa, los productores tuvieron la mejor oportunidad de exportar y no la aprovecharon. Así es que hoy todos lloran por mercados que desperdiciaron pese al esquema proteccionista. ¿Quiénes son responsables? Industriales, agricultores y artesanos. Es tarde para llorar.

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