Más sobre el subdesarrollo agrícola

Julio 03, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

En mi nota de hace dos semanas, no tuve espacio para aclarar que Búfalo (Bison) Bill fue uno de mis héroes de juventud y que por ahí a los 10 a 12 años leí sobre tan heroico vaquero, amigo y/o enemigo de los indios según las circunstancias.Búfalo Bill (William F. Bill Coby), además de ser guía y explorador (dice Wikipedia) fue un personaje muy popular que, una vez que se acabaron social y políticamente los indios, se dedicó a presentar las batallas entre indios y blancos, con gran éxito, en un circo que recorrió los Estados Unidos.Adicionalmente, nos cuenta también Wikipedia, que compró o construyó sendos hoteles para sus hijas. Lo que sí es cierto es que en esta segunda parte de su vida ganó suficiente dinero para poder morir tranquilo.Hace pocos años, siendo yo Embajador en Washington o director de El Espectador, fui invitado por la Universidad de Colorado a dictar una conferencia en su sede de Denver; la recepción de bienvenida fue espléndida: llegado yo a Miami para hacer la necesaria conexión aérea, fui dirigido a un confortable avión privado que me llevó a Denver, tiempo de vuelo que aprovechó una de las autoridades académicas para conversarme sobre variados temas.Fui alojado en un excelente hotel y agasajado en elegante recepción, al día siguiente de la cual y encabezado por distinguida dama colombiana vinculada a la Universidad, un pequeño grupo de funcionarios me preguntó que deseaba hacer y pese a la sorpresa de todos insistí en ir a la tumba de Búfalo Bill, mi héroe de juventud, que pienso que nunca ha sido homenajeado por colombiano alguno.Subimos una alta montaña por una carretera parecida por lo regular a tantas de las nuestras y “allá arriba en aquel alto”, que dice la copla, vigilado por un indio que tenía una tienda para resguardarse del clima, encontré un montículo cubierto de pieles de bisonte (búfalos), el último refugio de Búfalo Bill. No había nadie más que el guardián y nosotros, y he de confesar que guardé más de un minuto de silencio; me sorprendió que sus hijos, no le hubiesen alojado mejor, pero me dijeron que se estaba cumpliendo su última voluntad.Concluida mi sentida ceremonia, regresamos a la civilización; un día después regresé a mi punto de partida con la satisfacción de haber dictado una conferencia bien recibida y aplaudida y de haber cumplido un deber con uno de mis héroes.Quiero regresar brevemente al problema del paro de los indios del suroriente del país y de los campesinos de otras razas en distintos territorios y, para ello, transcribiré el artículo de la ley 135 de 1961, sobre la finalidad que le señaló el Comité de Reforma Agraria que Lleras presidió (políticamente paritaria y maltratada por un Congreso también paritario y sometido al poder de los terratenientes de todo el país).Como objeto de la reforma agraria se especificaron varios puntos que no alcanzaré a tratar hoy, salvo por el primero.“Reformar la estructura social agraria por medio de procedimientos enderezados a eliminar y prevenir la inequitativa concentración de la propiedad rústica o su fraccionamiento antieconómico; reconstruir adecuadas unidades de explotación en las zonas de minifundio y dotar de tierra a los que no las posean, con preferencia para quienes hayan de conducir directamente su explotación e incorporar a ésta su trabajo personal”.Otro gallo nos cantaría si Pastrana y los terratenientes, que apoyaron con su silencio cómplice las mentiras y falsedades de un delincuente denominado Nacho Vives, no hubiéramos sido tan torpes.Otras finalidades que resumo: fomentar la adecuada explotación de tierras incultas o deficientemente utilizadas a crecer el volumen de la producción agrícola y ganadera; crear condiciones para que los pequeños arrendatarios y aparceros gocen de mejores garantías y fácil acceso a la propiedad de la tierras; elevar el nivel de vida de la población campesina mediante asistencia técnica, seguridad social y almacenamiento y conservación de los productos y el fomento de las cooperativas y por último, asegurar la conservación defensa y mejoras del ambiente y adecuada utilización de los recursos naturales.

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