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Junio 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

4. Cazadores de Nazis: en su ejemplar de abril 19 pasado, la revista Semana publicó dos páginas sobre una pareja, él alemán y ella judía, que se dedicaron por años a localizar y denunciar a criminales nazis que habían logrado refugiarse en varios países, especialmente de Latinoamérica, tales como Argentina, Brasil, Chile y también en la misma Alemania, en Francia y otro países europeos.Alguna vez escribí sobre mi encuentro con el ‘Carnicero de Lyon’, Klaus Barbie, que bajo otro nombre se había radicado en Bolivia desde finales de la guerra, y allí con la protección de todos los gobiernos estuvo tranquilo y ocupó cargos públicos de cierta importancia; uno de ellos fue el de asesor de la marina mercante de un país que no tiene salida al mar ni tenía buques salvo uno viejo que le regaló a los flamantes almirantes del lago Titicaca, la misma Alemania.Fue esta una gestión de Barbie con sus compatriotas amigos entre tantos nazis camuflados que siguieron tranquilos, sin pagar por sus crímenes y con la aquerencia de los aliados y de los alemanes mismos. ¿No dicen lo medios que el primer Canciller de la República Federal -hombre por lo demás inteligente e importante- era un nazi que acabo ocupándose sin éxito de la reconstrucción de su país?Pues bien, estando yo en la Flota Mercante Grancolombiana tuve necesidad de abrir negociaciones con la Armada Boliviana (sic) como consecuencia de una maroma ingeniada por Barbie para sacarnos del transporte de carga de ese país.Yo invité a dos almirantes de la mayor graduación a cenar en Lima y allí nos encontramos, pero ellos llegaron acompañados de un alemán anciano, muy diferente al del retrato de Semana. No tuve éxito en mi gestión, pero tiempo después, en un periódico, vi la noticia de que el llamado ‘Carnicero de Lyon’ había sido identificado en Bolivia, que lo extraditó por petición obligante de Francia, donde fue condenado a cadena perpetua y donde murió en la cárcel.Había sido el nazi Jefe de la Gestapo en Lyon, verdugo de la resistencia, había deportado niños a los campos de exterminio, en fin, era un monstruo. Negó hasta el final ser Barbie pero cuando -cuenta Semana- logró un periodista que cogiera una fotografía de sus víctimas, sin quererlo plasmó en ella huellas digitales con las cuales se inició el proceso.Yo, aún hoy, recuerdo con cierta repulsión haber compartido la cena (a la cual yo invité) con tan horrendo personaje. Uno de los almirantes, pocas semanas después, encabezó un golpe de Estado en la Paz y fue Presidente por ocho horas.5. Comisión Histórica sobre la violencia: mucho se ha escrito sobre la violencia en Colombia y, desaparecida la censura conservadora sobre periódicos y libros, en 1957, pronto salieron a la luz publicaciones como La Hojarasca (García Márquez), la Violencia en Colombia (Monseñor Guzmán, Orlando Fals) y otros, sobre los cuales escribí cuando era colaborador en el Boletín Bibliográfico y Cultural de la Luis Ángel Arango. La Comisión Histórica ha pretendido explicar algo que sólo se ocupa del presente, sin tener en cuenta los antecedentes del Siglo XX sin los cuales la actualidad queda sin cimientos.¿O es, acaso, que la violencia chulavita y ornitológica (cóndor y pájaros de varios colores) de 1947 a 1957 no tiene nada que ver con lo que hoy nos preocupa?Error magno, más aún cuando nadie pretende que se castigue a los violentos de ese entonces, sino que quede clara la continuidad que sí existe entre la manifestación del silencio de Jorge Eliecer Gaitán (1947) y los horrores de las Farc, los Paramilitares y el ELN a quienes no debían hacer la vida tan fácil como este flojo Presidente es bien capaz de proponernos y, peor aún, de pactarlo.6. Insistencia a un funcionario público: el señor Lenis Director de la Aeronáutica Civil, no ha sido capaz, porque no sabe o no quiere, de contestar mi pregunta de hace pocas semanas: ¿Por qué los seguros de vida y accidentes sólo pagan a los beneficiarios el 50% del valor pactado si la aeronave es de matrícula colombiana? Sinceramente no creo que se niegue a leer este excelente periódico.

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