Los narcos se rehabilitan

Los narcos se rehabilitan

Septiembre 05, 2010 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Horror me han producido los eventos protagonizados por la familia de Pablo Escobar en su enfermizo deseo de adecentarse y hacerse perdonar los delitos que, indudablemente, tienen que manchar a sus allegados por los siglos de los siglos.Más horror me producen las familias de las víctimas del mafioso que creen hacer méritos con un Dios lejano e impasible ‘perdonando’ generosamente a los asesinos y a los causantes de la corrupción y la podredumbre que caracterizan al país, y a parte importante de su dirigencia.Creo haber mencionado en un pasado reciente mí rechazo a la inexplicable aceptación de un tal ‘Marroquín’ (es el alias del hijo de Escobar) que hizo un mea culpa de dientes para afuera, en mi opinión, pero que fue elogiado efusivamente por los familiares de su más distinguida víctima, Luis Carlos Galán, mientras que la familia Cano rechazó los actos de adecentamiento de los mafiosos.Pero como la familia del criminal Pablo Escobar es insistente, ahora su hermana lanza un libro que presenta, ¿quién?, ¡María Jimena Dussan! Y ¿quién asiste? Entre otros Alfonso López Caballero a quien no creí capaz de tal adefesio.Por culpa de estas claudicaciones, de la moral relativa y de la ética en proceso de desaparición, a los paramilitares de ‘Justicia y paz’ los han reemplazado los Nuevos Grupos Irregulares Armados a los cuales me referí no hace mucho y los estimula la actitud cobarde o cómplice de fiscales y jueces indolentes por nacimiento, o por interés, que sueltan a asesinos, narcotraficantes y a toda clase de vagabundos provenientes de distintas clases sociales de nuestra maltratada sociedad.Cuando se procede así, ¿es por el hecho de vivir en un país católico donde sin dignidad alguna se ofrece ‘la otra mejilla’ al agresor en lugar de la prisión perpetua? ¿O porque es una Colombia desvergonzada que se ha corrompido desde lo más alto dando el peor ejemplo a las gentes de menor cultura dentro de la filosofía de que todo es válido para conseguir lo que se busca, principio que es fundamento de nuestra vida política?Cuando veo las listas de los Nuevos Grupos Armados ilegales que anuncian los futuros asesinatos de jóvenes de ambos sexos y regulan la vida de las comunidades con sus propios códigos de Policía, me vienen a la memoria los pájaros conservadores de 1949 y 1950 cuando asesinaron en Tulúa a lo más granado del Partido Liberal, previa publicación de la correspondiente lista.Llegará el día en que tanta “anima vagula y blandula” le erija una estatua a Escobar en la Hacienda Nápoles en presencia de autoridades civiles, militares y religiosas y con la presencia de ex convictos del narcotráfico como Carlos Náder, los hermanos de José Obdulio y otros personajes de la misma ralea.A punta del florero de Llorente y del Bicentenario celebrado como un gigantesco festival vallenato hemos venido adormeciendo a la gente que no quiere saber nada de nada y sólo aspira a parrandear mientras la educación cimentada en la verdad va desapareciendo. No hay que olvidar, pero por regla general se olvida, que todo ello lleva a la acomodación con el delito y con los delincuentes, a la generosidad de trato con los mafiosos, desde congresistas para abajo, y a la complicidad con los gobiernos que hablan mucho y actúan poco.Este gobierno y la Fuerza Pública tienen por delante una ardua labor de verdadera extirpación de la violencia y de impartir una educación de calidad, si por ello se entiende aquella que encuentra su razón de ser en la verdad sin contemplaciones en todos los campos del acaecer humano.

VER COMENTARIOS
Columnistas