La verdadera fiesta nacional

Agosto 07, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

La celebración de hoy sí es, dejando de lado la pantomima grotesca del 20 de julio, la fecha de la Independencia.Un día como hoy, Santander a la cabeza del ejercicio patriota que él había reclutado y entrenado en los llanos, derrotó a Barreiro y a sus españoles, días después de la tremenda batalla del Pantano de Vargas. (Para claridad, es bueno recordar que Bolívar llegó tarde al Puente de Boyacá, pues según los historiadores serios (no Henao y Arrubla) se quedó en la Casona, en Paipa, retozando con alguno de sus efímeros amores).Los conservadores dedicaron sus esfuerzos, encabezados por Laureano Gómez, a calumniar al Primer Prócer Colombiano, así como nuestros hambreados vecinos se negaron a poner la estatua del colombiano en Caracas, en el parque de los próceres. Bolívar no era un guerrero ni un buen estratega; cuando comandaba personalmente, era derrotado con frecuencia como en las campañas de 1812 y 1815 y, por cierto, en el Pantano de Vargas.Agreguemos su sumisión a los españoles y la entrega a ellos del gran prócer latinoamericano Francisco de Miranda, pecado que nadie le ha cobrado ni queremos cobrarle a estas horas de la vida, aun cuándo siempre he creído que el 20 de julio se escogió para guardarle las espaldas al Libertador cuyos magníficos escritos, el manifiesto de 1812 y la Carta de Jamaica, lo mismo que su testamento, lo reivindican.***Y como hablamos de fiesta, pongámosle música: Ya se anuncia el undécimo Festival Internacional de Música que tendrá lugar en Cartagena entre el 6 y el 15 de enero; ¡gran noticia! La Fundación Salvi firmó un convenio con el Festival de Spoletto, uno de los más importantes de Italia, lo que le permitirá presentar, en cada temporada, una ópera con la misma escenografía que se usa en Italia (ya esta empacada allá, en varios contenedores) y, además, con los principales cantantes de ese país, que junto con los germanos (Alemania y Austria) es el nido del Renacimiento, el barroco y la ópera. Colombia participará con varios cantantes.Hace falta, precisamente, la ópera que se presenta en todos los grandes festivales del mundo y que ahora permite que Cartagena califique como otro de ellos. El año entrante se celebra la amistad franco-colombiana, de manera que los variados programas reflejarán este momento histórico; sin mayor participación del barroco (Lalande, Marin Marais, Lully) se oirá principalmente la música francesa de finales del siglo XIX y comienzos del XX, hermosísima toda: Ravel, Debussy, Roussel, Caplet y Satie, éste último representante del ‘café concierto’ (Café Chantant); también se harán presentes la famosa ‘opera Comique’ y las alegres melodías de Bizet (Carmen) y Massenet, ambos prestantes compositores de populares óperas. ‘La Belle Epoque’ transcurre entre la primera y la segunda guerra mundial y nos la recordaran Hahn y Thome, el primero con sus bellísimas canciones. Por último, ‘La Musette’, que es París, Montmartre, el ‘Follies Berger’, Trenet, Edith Piaf y tantos otros (Brel, Brassens) nos la traerá el acordeón de Galliano. Villa Lobos y Lecuona recordarán la presencia de los latinoamericanos en París en este período que va del final del siglo XIX a comienzos del XX según reza el folleto del Festival, en esos años, “artistas provenientes de Cuba, Brasil, México, Argentina, Colombia y Venezuela encontraron un centro musical creativo de gran interés que era en esos momentos el corazón musical de Europa”. Es bueno recordar, para terminar, el acuerdo de cooperación entre el Spoleto Festival de Dei Due Mondi y el Cartagena Festival Internacional de Música “se ha atendido un puente entre dos ciudades declaradas patrimonio de la humanidad por la Unesco”.Quiero invitar a los amantes de la música en todas sus formas, a impulsar esta iniciativa con su presencia en Cartagena y en los conciertos tanto públicos y gratuitos como los que tienen lugar en el teatro Heredia y en la Capilla del Hotel Santa Clara.Ya hablaremos de los artistas.

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