La olla podrida

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Los franceses, siempre pensando en comida, inventaron hace muchos años un delicioso...

La olla podrida

Abril 19, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Los franceses, siempre pensando en comida, inventaron hace muchos años un delicioso plato que denominaron -por razones que desconozco- ‘Pot Pourri’, es decir olla podrida, que tiene un equivalente en el altiplano cundiboyacense que es el magnífico puchero el cual, sin perjuicio de que lo preparen muy bien en casa, tiene una especial presencia desde hace más de cien años en el Gun Club, que lo ofrece un día por semana.También por oscuros motivos comenzamos a calificar de “olla podrida” todos los delitos especialmente generados en chanchullos financieros y corrupción administrativa. ¡Como cae ahora de bien para describir lo que vive Colombia actualmente!Podrido está el Estado en todas sus ramas del poder público (Ejecutiva, Legislativa y Judicial) y podridos están los entes autónomos e independientes de los cuales se salva el Banco de la República y si cabe en esa clasificación, lo cual no recuerdo pese a haber escrito el artículo con Hernando Yepes Arcila, El Instituto Geográfico Agustín Codazzi y, de pronto, algún otro.Comencemos por el Ejecutivo. Cuando escribí la ponencia sobre la Rama Ejecutiva dividí las funciones del Presiente de la República, que estaban desordenadamente enumeradas en un artículo de la vieja carta, en dos; las que ejerce como Jefe de Estado y aquellas que son propias de un Jefe de Gobierno; quienes -que no son muchos- entienden el tema me liberan de gastar la columna en enumerar las unas y las otras.Pues bien desde hace muchos meses he insistido en que Santos no ha sido, ni tiene capacidad de ser, Jefe de Gobierno.Tan acertado estaba yo que, al fin, él lo reconoció e inventó la figura del Ministro de la Presidencia y en él delegó el gobierno del País; acto seguido se dedico exclusivamente, con malos o mediocres resultados, a ser Jefe de Estado, que es lo que él cree entender -por que le gusta- que es sacar la ropa de gala y recorrer el mundo promoviendo su candidatura para el Premio Nobel de la Paz. (Las Farc harán lo mismo para que lo consiga con tal de que les de buena parte de lo que piden, como ya es notorio que está ocurriendo).Nos armamos pues, en un Presidente que no sirve para nada (ver Nicaragua, Venezuela, Mercosur) y en un político fino, compadre de Vargas Lleras, que es Néstor Humberto Martínez. A lo mejor, lo hace bien.El gabinete es bastante mediocre y los dos funcionarios mencionados se lo comen vivo, lo que acaba de hacer de este un país ejemplo de caos y confusión: el ministro samperista del Interior, redacta un proyecto de delicada política agraria, y ello a espaldas del ministro del ramo; sobre la administración de justicia todos hablan agobiando al ministro Reyes: el Ministro de Hacienda avanza en su campaña para la presidencia de 2018 y poco coordina con el resto del gabinete y así sucesivamente.El mismo funcionario Cristo, está dedicado a impulsar la ley de equilibrio de poderes donde, supongo que conscientemente, no incluyó nada sobre el paso de la Rama Judicial a la Ejecutiva y se limitó a proponer medidas para que los magistrados no puedan pasar de una Corte a otra, o a la Procuraduría General y, espero, a la Contraloría, pero olvido algo de extrema importancia: A- La Constitución fijó un periodo de nueve años para los magistrados de la Constitucional, y estableció un sistema de elección que impedía que un Presidente de la República pudiera influir durante su periodo en la elección de más de tres magistrados.B- La repugnante reelección acabó con todo pues en diez años es mucho lo que un politiquero puede hacer.C- No se ha pensado prohibir que el Presidente de la República nombre a magistrados, miembro de la Rama Ejecutiva (Embajador, Ministro, cónsul etc… ) . El sector privado tampoco debería hacerlo: Gerente de empresa, académico de tiempo completo, etc…D- No se ha previsto una sanción para los magistrados que se retiren antes de finalizar su periodo y esta ocurrencia ha sido culpable en alto grado de las crisis que se han presentado. Violar una norma así, debe ser causal de mala conducta e inhabilidad para culpable de ser elegido magistrado en el futuro.En fin si se quiere arreglar las cosas, arréglenlas bien y no sólo las remienden, como está pasando.

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