La guerra y la paz

La guerra y la paz

Diciembre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

No voy a emular al viejo Tolstoi sino a tratar de hacer llegar un mensaje al Presidente errante y a la Habana.Las partes en estos llamados ‘Diálogos de paz’ convinieron en buena hora en adelantar las conversaciones fuera de Colombia sin convenir previamente tregua alguna, es decir, sin suspender las acciones de guerra, con lo cual también estoy de acuerdo siempre y cuando el Estado esté en capacidad de propinar golpes de gran magnitud a las Farc, lo cual no ha ocurrido aún. Pese a ello, pienso que alguna parte hay un mal entendido que los negociadores estatales no trataron de aclarar desde el comienzo.En efecto, una cosa es que haya guerra entre la fuerza pública y los subversivos y otra muy diferente, que estos ataquen a la población civil y dañen la infraestructura de un Estado del cual desean hacer parte y que, por sustracción de materia, no puede ser objeto de destrucción y barbarie. Aceptemos entonces que lo que pactó Santos es que podían matar policías y soldados y atacar cuarteles y otras instalaciones de la Fuerza Pública, pero en caso alguno a la sociedad civil ni la infraestructura de las regiones. Ese es mi entendido y debería ser parte del de las partes armadas y, obviamente, de la posición de estas, de ambas.Atacar a colombianos y extranjeros no beligerantes es una violación del acuerdo inicial, como lo es perjudicar a los mismos y al país todo volando oleoductos, destruyendo puentes, acabando con las torres de trasmisión eléctrica y lanzar explosivos artesanales a los pueblos. Yo no hubiera iniciado conversaciones sin que este tema hubiese quedado claro y, si había dudas, habría suspendido la discusión de la agenda inicial para incluir algo tan pertinente e importante.Es por ello y por la manera como las Farc abusan del descuido o franca estupidez del gobierno que estas han logrado una tremenda ventaja en esta guerra paralela en el cual el soberano no puede, obviamente, participar. Las anteriores reflexiones son los suficientemente claras como para que se lleve ya a la mesa de negociaciones el asunto que hace tanto daño a la población civil (Tumaco es buen ejemplo) y que pone al Estado en desventaja al tener que dedicar esfuerzos enormes para defender la infraestructura debilitando su poder de reacción contra la subversión, que es lo que las Farc buscan.¿No es hora de remediar un “olvido” (!) que tanto hace daño por lo cual las Farc no van a pagar nada y que las llevará al Congreso donde discutirán sin inmutarse, las medidas presupuestales que debilitan al Estado y que deberán dedicarse no a la salud, ni a la educación, ni la infraestructura o la inversión social, sino a rehacer lo que ya teníamos y que, con tácticas terroristas, esos honorables congresistas destruyeron antes de adecentarse? ¿Qué dicen los voceros, los mamertos, los bellacos echa piedra, los columnitas de izquierda, Piedad Córdoba?Sea el último tema de hoy el del irrespeto a la autoridad del cual familia y amigos fueron testigos hace poco en Villa de Leyva y que se suma a otros hechos condenables. Un Estado que no hace respetar a la Fuerza Pública está al borde de morir y a caer en manos de vándalos de toda índole.El caso ocurrió el sábado 5 de noviembre, día de mercado y por lo tanto de aglomeración de gente que vio cómo los bárbaros que técnicamente deberían estar muertos, subían por la calle arriando a golpes, patadas y azotes con una honda, a un joven indefenso y aterrado, un policía bachiller que no podía hacer nada para defenderse.Afortunadamente había Policía armada que logró, con trabajo, detener a los miserables y llevarlos a la cárcel, de donde supongo que ya salieron porque las lesiones no fueron suficientemente dañinas.¿Se está castrando a la Fuerza Pública entre un gobierno lastimoso, unas ONG agresivas y una indebida protección de unos derechos humanos de los cuales no debería gozar esta canalla?¿Ayuda a esta desgracia El Tiempo al desconocer los méritos de los miembros de la Policía? ¿Será que no pagaron alguna publicidad?

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