Grandes obras

Grandes obras

Enero 10, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

La Trilogía de la ocupación es un gran libro de Patrick Modiano que contiene algunos de sus mejores escritos: El lugar de la estrella, La ronda nocturna, (que nos recuerda el magnífico cuadro de Rembrandt y las variadas interpretaciones que ha tenido) y Los paseos de circunvalación.Modiano ha recibido casi todos los grandes premios literarios y entre ellos los Goncourt y Nobel. Pensamos adquirir otras obras posteriores como Un pedigrí, En el café de la juventud perdida y Calle de las tiendas oscuras.Dice la contracarátula de la Trilogía: “Es el primer y más brillante bisturí novelístico de la turbiedad, la complicidad social y la fantasmagoría, del antisemitismo, el crimen organizado y la fiesta de algunos en este negro período del Siglo XX francés”. Es, como dice el editor, “Un libro absolutamente imprescindible”.Expiación, de Ian McEwan que en algunos aspectos me hace pensar en la exitosa película de la televisión Downton (?) Abbey. Es considerada por la prensa y los críticos como su mejor novela (Times Literary Supplement) o ‘grandiosa’ (John Updike). Es complejo de leer y de reseñar pero McEwan es ya suficientemente conocido para que esta obra, justamente aplaudida en el mundo anglosajón y español, sea leída abundantemente en este país de analfabetas y de malos lectores.El libro de Ernest Hoffman, Hermanos de sangre, me fastidió, me cansó y tuve que hacer enorme esfuerzo para finalizarlo pues, si bien se refiere a las pandillas y la miseria que afecta a todos los países, basta con leer los periódicos y revistas.Faros, de Jacques Attali, es un libro fácil de leer e interesante pues se compone de las 24 biografías de las personas que él considera más importantes en el mundo o que le han impactado positivamente: comienza por Confucio, de quien tengo una excelente edición bilingüe chino-francesa (desconozco el chino), sigue con Aristóteles y viene luego Asoka, cuya historia abordaré cuando quiera; esta es una de las ventajas de este tipo de libros.Hablando de Attali, oí la más asombrosa historia que estaba corriendo en Bogotá a comienzos de diciembre o, cuando sea que JM Santos le pidió a su hermano Enrique que viajara a La Habana. La incongruente historia me la narraron así:Enrique y ‘Timochenko’ son viejos conocidos y amigos; Enrique es admirador de Attali y comparte sus teorías de izquierda; ¿Será entonces posible que Santos ilustre en forma negativa a ‘Timochenko’ introduciéndolo en el mundo izquierdista de Attali?”. Fin de la historia pues levanté la sesión por absurda, pero así se suele hacer la historia.Fred Vargas, no es hermana de Germán ni, lamentablemente, tampoco sobrina mía; es una escritora francesa cuyo libro Más allá, a la derecha, nos ha fascinado, pues se trata de una novela policiaca que arranca cuando un investigador encuentra unos fragmentos de hueso humano, entre los excrementos de un perro. De ahí se desprende la inteligente trama que nos cautiva por tres o cuatro noches, las que empleamos para encontrar su enigmático final.Aproveché los últimos días del 2015 para completar mi grata labor de lector de manera que comencé por una rara pieza literaria que no se sabe si es una porcelana japonés, un ‘thriller’ o un paisaje tranquilo como el del Fuji cuando no hay neblina ni contaminación.El escritor japonés Takashi Hiraide ha comenzado a los 52 años su carrera de novelista con El gato que venía del cielo por la cual recibió su primer premio literario y es un thriller porque no supe si un criminal asesinó al gato (Shibi); al margen de ello el gato se apodera de una pareja joven y la maneja a su amaño, con independencia y dulzura, en una forma memorable.De contrabando comencé la lectura de una bien interesante biografía de Florentino González, importante abogado santandereano, escritor y periodista y amigo del general Santander, a quien, junto con Lorenzo María Lleras, escribía en los varios periódicos que ambos publicaron, editoriales y comentarios sobre los temas que preocupaban al Vicepresidente. Martín Alonso Pinzón es el autor y lo publica la Academia de Jurisprudencia.

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