Elecciones: Cali y Bogotá

Noviembre 01, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

El año 2015 transcurrió a velocidades inimaginables y he aquí que estamos en vísperas de Navidad; por algo yo propuse en casa que conserváramos en pie el árbol y en orden el pesebre pues ahora toca reiniciar unas labores que no porque me gusten, dejan de ser algo pesadas; volveré a hacer la propuesta para 2016.En fin, algo claro, preciso y sintomático ocurrió hace ocho días, a medias bueno para el país; en efecto muchos elegidos estarían mejor en reclusión forzada y sin padrinos políticos que los impulsaran a cargos (alcaldes, concejales, gobernadores, diputados) que servirán para que dilapiden los dineros públicos o se los roben vía compadres, familiares, contratos, adquisiciones fraudulentas y cualquier otro medio. Temo que el fenómeno se da a todo nivel y obviamente, en general, al de los familiares de los presos condenados por delitos varios, incluyendo bandidos. Los partidos perdieron el norte y pasaron de ser electores de gente buena a encubridores de inútiles, ignorantes, deshonestos conocidos y quien sabe quienes más.Este envilecimiento del país que se da desde las ramas del poder público y los entes independientes y autónomos que con aquellas conforman el Estado, hasta los ediles, es parte de la corrupción del mundo que afecta todos los continentes y hasta en las comunas de Bogotá y a pequeños estamentos en el país.Me consuelan varios resultados electorales del 25 pasado: la derrota de Clara, contundente y que ojalá fuese definitiva ‘ad saecula saeculorum’ de la izquierda representada por Petro y sus amigos en todo el país y especialmente en Bogotá donde han causado tanto daño que resentimos los verdaderos bogotanos que con asco hemos visto y oído a este nefasto alcalde, que produce por su sola presencia un rechazo instintivo y que en la Plaza de Bolívar montó un circo asqueroso irrespetando así la sede histórica de las tres ramas del poder público.Ojalá desapareciera de la política (?) para siempre y se refugiara en su casa de Chía. De la misma cuerda, aun cuando lo niegue, es Clara López, mezcla extraña de oligarca y supuesta revolucionaria, como deben ser los izquierdistas sinceros. Va mi pésame para los López Michelsen, López Obregón y el resto de la parentela. También me gustó el castigo a Rafael Pardo por hacer pactos con el Mira, que más que un partido es una religión extorsiva, según se me dice. El día que selló el acuerdo perdió mi voto.Peñalosa, se impuso como la mayoría de los bogotanos buscábamos que ocurriera; sé que nos sacará sangre a punta de bolardos, controles de toda índole, bicicletas, etc… pero muchos estamos resignados no sólo a aceptarlo sino a apoyarlo, si pone en orden esta ciudad, hoy caótica.El nuevo alcalde de Cali era otra de mis expectativas, con el fin de que defendiera todo lo bueno que hizo Guerrero e impidiera que esa ciudad de mis afectos volviere a tener una maléfica racha de pésimos alcaldes que tanto daño le causaron. A todos los conocí y sé de qué hablo.La derrota de Garzón me gustó; yo le tengo cierto afecto desde la Asamblea Constituyente pero ya le pasó su momento y hubiera sido dañino para Cali. De igual forma presiento que la gobernadora, con el pasado del cual se le acusa, no puede ser buena para el Valle del Cauca a menos que en estos meses se haya regenerado, lo cual no suele ocurrir sino por un milagro de San Josemaría Escrivá de Balaguer, si es que alguien del Opus Dei puede hacer milagros como pienso que a los jesuitas les consta que no.A todos, incluyendo al alto y secreto seguidor de Petro, es bueno recordar que la paz no se consolida en medio de la corrupción, ni del exceso de bondad en beneficio de una sanguinaria guerrilla, y mucho menos por medio de la mentira o las medias verdades de los negociadores que parecen ceder en todo, como lo tomó el Consejo Gremial, cuyo documento es uno de los pocos escritos importantes e inteligentes de ese grupo de distinguidos colombianos y de importantes gremios. ¿Será que el cambio del domingo 25 es el primer anuncio de que el país, su capital y sus ciudades están hartos del reino de los farsantes y los pandilleros?

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