El peleador desafortunado

El peleador desafortunado

Noviembre 27, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

La suerte no ha estado acompañando a Álvaro Uribe: ya han dicho los comentaristas que todos sus candidatos a alcaldías fueron derrotados, incluso el de Medellín; en Bogotá su derrota fue justa, equitativa y saludable, pues la capital y sus habitantes siempre le fueron antipáticos y por ello es tal vez el único Presidente que no le ha dejado nada a la más importante y descuidada ciudad del país.Después de sus agresivas declaraciones contra el Presidente, aún cuando no llegó a una de esas frases que será recordada por las generaciones futuras (“le rompo la jeta, marica”), sí quiso debilitar su prestigio creciente, pero le cayó otra bomba: la muerte de Cano que es un hito de gran importancia en la larga lucha contra las Farc, que ya no son más que unos grupos de asaltantes y asesinos al servicio o socios del narcotráfico.Poco antes de ese hecho que fortaleció a Santos, hubo un amago de ‘golpe de Estado’ propiciado por Uribe o sus amigos cercanos que hubiera causado un serio fraccionamiento del país al ofrecer la disyuntiva Santos/Uribe ¡Como si ella pudiera existir!En breve, algunos miembros ya conocidos de su clientela hicieron correr la noticia de que tal vez Uribe asumiría la dirección del Partido de la U, que es un engendro al cual se le debería dar piadosa sepultura pues, en general, no es otra cosa que una montonera de políticos emergentes y ambiciosos, mercenarios -diría yo- que carecen de una ideología y que no son más que unos buscadores de puestos, de canonjías y de contratos, sin contar los abusos que se les perdonan por razones que desconozco.El partido de la U no se llama así por la ‘unidad’ sino por conservar vivo el recuerdo de ‘Uribe’ y su contenido ideológico es nulo e inexistente.¿Con esos mercachifles de la política pensaron que podrían elegir a Álvaro Uribe, actual jefe de la oposición, director de uno de los más importantes grupos gobiernistas al cual pertenece Santos? ¿Qué buscaba esa canalla carente de todo patriotismo y concepto sobre la majestad del Primer Magistrado? ¿Era para chantajear? ¿Para desacreditar al Presidente y hacerle ambiente a otra reelección de Uribe, previa reforma constitucional de la cual se ha hablado? Son unos insensatos.Me pregunto si la clase empresarial llena de cacaos y oligarcas, que firmó la conocida carta lambona dirigida a Uribe, estaría ahora de acuerdo en publicarla con todas las firmas o si ello creen que afectaría sus intereses, que no sus afectos que oscilan al ritmo de las encuestas.El Partido de la U, que además de agrupar a tanto político de variadas calañas, no tiene razón de existir, debería desaparecer o cambiar de nombre:Por ejemplo ‘el partido de la S’, por Santos que ya tiene mejores calificaciones que Uribe y que además ha promovido la ‘Solidaridad’ de partidos y grupos alrededor del gobierno y de sus metas que esperamos que sí se cumplan en el plano de la política social, aún cuando el ritmo que tuvo el gobierno el año pasado ha decaído; algo así como pasar de la salsa al bolero, salvo en cuanto se refiere a los 80 decretos emitidos en el desarrollo de la reforma administrativa.¡Quedan sólo algo más 30 meses al actual gobierno, lo que llevará, sin duda, a que se proponga la reelección de Santos para que ejecute su política con el nuevo diseño de ministerios, institutos y consejerías! El desencanto podrá ser un obstáculo, eventualmente irremovible, en el mundo de las novedosas protestas de los indignados.Hacemos votos para que se estabilicen el gabinete y el gobierno con los demás cambios que aún parecen aconsejables.

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