Colombia, ¿un botadero?

Mayo 25, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

No quiero molestar a los humildes trabajadores ni a los recicladores que se ganan la vida honestamente en Doña Juana o Mondoñedo, los dos grandes botaderos de Bogotá y por eso utilizaré la palabra ‘basurero’. ¿Se está convirtiendo el país en un horrendo y fétido basurero? Creo que sí, veamos porque:Las tres ramas del poder público se han llenado de basuriegos deshonestos y por ende nos toca a los ciudadanos padecerlos y hacer esfuerzos para no vomitar después de leer los periódicos de la mañana o de oír los noticieros.El ambiente está enrarecido e infectado y los gérmenes se transmiten a los pobres, a los desempleados y a muchos empleados y profesionales independientes que van abandonando lo que podríamos llamar ‘parques naturales’ para ir a acompañar a quienes se mueven ágilmente y sin vergüenza en el inmenso lodazal de nuestra agonizante patria.Espero que no sea tarde -y hoy día de elecciones es bueno pensar en ello- para que la gente de bien pueda recuperar el agónico país y devolverlo a la posición digna que otrora lo distinguió; por supuesto que la gente capaz y honesta no tiene, por lo general, votos pues es púdica y no ofrece prebendas a cuatro manos, no negocia empleos por chantaje ni para conseguir apoyo o hacer negocios, no se aferra a su pasajera posición de poder, que es origen de corrupción; en fin, no engaña al elector.La rama Ejecutiva del poder público está presidida por un ahora candidato carente de lo que llamaríamos las virtudes democráticas que son a la política y a la administración lo que las teologales son a la religión católica.Si el mal comienza desde tan arriba, ¿Qué podemos esperar? Ineficiencia, corrupción, mentirillas y otras des-virtudes que deberían hacernos pensar que es crimen de lesa democracia reelegir a Santos de quien no podríamos esperar nada distinto de lo poco que hemos recibido en este cuatrienio. La paz no es propiedad de nadie y hacer una campaña como la del Presidente para convencer a los electores de que no la conseguiremos sin él, es falso y mentiroso.La experiencia nos muestra desde hace años, incluidos los cuatrienios de Uribe, que por diversas razones (mal ejemplo, descuido, estupidez magna) la rama Ejecutiva está llena de ladrones (corruptos y otros) y eso afecta los departamentos, municipios y entidades descentralizadas, etc…De la rama Legislativa ya no me ocupo: estoy seguro de que los colombianos a quienes los congresistas no han vuelto cómplices de sus andanzas, ya saben quiénes son nuestros legisladores, plaga atroz que, de no ser derrotada como tratamos de hacerlo en 1991, seguirá corrompiendo el país con su ejemplo de basura y aprovechamiento ilícito de sus ‘dignidades’ (que ahora llamaría así Pachón el Papero, cómplice de Petro y amigo de Santos). Es otra rama que hay que combatir casi en la totalidad de sus exponentes y de parientes y ‘socios’.Si logra Colombia sacar del basurero la rama Ejecutiva (y hoy es la oportunidad) y a la Legislativa (que deberá ser purgada en una Asamblea Constituyente) habremos avanzado.Pero queda la muy mediocre rama Judicial que le debemos al M-19 que asesinó a los últimos magníficos magistrados, que han sido reemplazados en varios casos por corruptos e ineptos, calificativo que se aplica a los tribunales y juzgados y, en casos, a la Fiscalía, cuya cabeza hubiera descabezado Robespierre. Tal vez en otra purga se salvaría la tutela.El basurero está casi lleno y si esto es lo que podemos decir ahora, cómo hubiera gozado Dante distribuyendo vagabundos en los varios círculos del infierno.

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