Colombia ¿país de segunda?

Septiembre 22, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

De niño, adolescente y adulto siempre estuve cerca de la política y del desarrollo del país y, con suficiente conocimiento, me enorgullecía de ser colombiano. De unos años para acá, tal vez de 1978 y con pocas excepciones, mi amor patrio ha sufrido duros golpes que me hacen pensar que éste es un país de segunda.No podría nadie, en mi opinión, adjudicar tal deterioro a la vejez pues no solo no me siento viejo y mi lucidez sigue incólume, sino también porque suelo recoger la opinión pública no únicamente en los medios sino de persona a persona. El deterioro, por supuesto, tiene su más cercana aparición entre 1970 y 1974 y después de este último año; he perfeccionado una clasificación de los gobiernos desde La Junta Militar (1957) hasta la fecha y si los lectores lo hacen, terminaran pensando como yo. En efecto, Colombia ocupo histórica e intelectualmente una posición excelente durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX pero la violencia de 1947 a 1957 se encargó de desmejorar esa imagen.En otros aspectos como el desarrollo económico y la cultura de buena parte de la dirigencia representada en las tres ramas del poder público, en lo que hoy se conoce como entidades independientes y autónomas (Procuraduría, Contraloría, Comisión Nacional de TV) algo se avanzó, pero vamos en reverso.Pienso que con la primera administración Pastrana (1970-1974) se reabrió el camino de las disputas y de la corrupción: las primeras se iniciaron con el asesinato de la reforma agraria que durante muchos años ha perturbado la paz y que ahora parece que es condición sine qua non para alcanzarla, después de haber desperdiciado -con el beneplácito de nuestra sociedad- 44 años: ¿Cuántos muertos? ¿Cuántos problemas de orden público? Tanto los presidentes como los terratenientes no mafiosos de ese entonces y los partidos políticos tendrían que rendir cuentas si alguien se las pidiera.No dejo de lado la naciente (o renaciente) corrupción sobre la cual no me explayaré porque es bien conocida. De ahí en adelante los problemas se agravan hasta llegar a donde estamos; un presidente incompetente, un gabinete débil, funcionarios corruptos y todas las ramas del poder público plagadas de negociantes corruptos, gente mediocre, sostenedores por acción u omisión de la violencia, bobos y otras especies dañinas.¿Qué Colombia es un país de segunda? Claro ésta y no solo eso; veamos unos pocos ejemplos:1. Los juegos mundiales de Cali, evento magnifico e imagen certera de esa región, en los cuales participaron 109 países, no tuvieron cobertura alguna ¡En ninguno de ellos! Creo que la falla es de la Cancillería y de los cuerpos diplomático y consular y, por supuesto de Proexport. Pero como somos la más refinada imagen de la provincia, quedamos felices porque los periódicos, la radio y la televisión colombianos les dieron buena cobertura.2. Ningún noticiero fuera de Colombia (por cierto que aquí tampoco) da información meteorológica del país; en Suramérica pasan de Venezuela a Panamá y a Ecuador. ¿Qué hacen los funcionarios en el exterior?3. La Asociación de pasajeros de aeronaves en vuelos internacionales (Iapa) no da cobertura de seguro a las víctimas de accidentes si el avión es de matrícula Colombiana ¿La Aeronáutica se preocupa? No.4. Salvo por el lado caribeño, pero sin poder competir con Cuba, la música tradicional Colombiana no ha tenido ni tendrá presencia. En un gran concierto en Los Ángeles, Dudamel dirigió, además de piezas orquestales europeas, un bolero de María Gruber, un Huapango mexicano, música brasilera. ¿Podemos competir con nuestro bambuco y nuestro pasillo -que yo quiero tanto- fuera de los límites patrios? No.5. ¿Algún país ha manejado con más estupidez y chabacanería sus relaciones internacionales y perdido 70.000 kilómetros cuadrados de territorio? No.Y así podría seguir, y lo haré cuando tenga espacio.

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