¿Cese unilateral? ¡Mamola!

¿Cese unilateral? ¡Mamola!

Agosto 09, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Hace años escribí una breve nota sobre la palabra ‘mamola’, de la cual se apropió Jorge Eliécer Gaitán; Horacio Serpa lo hizo más tarde.Por cierto que un hermano de mi bisabuelo, poeta él sin mucho éxito, había escrito en el Siglo XIX un verso con ese pomposo título que ahora tomo yo de él, no de los plagiarios.El tema es complejo y yo no lo he acogido (o digerido) como los editorialistas y comentaristas del país. En efecto, la sonrisita permanente de los miembros de las Farc en Cuba no es gratuita ni es un tic: es la satisfacción de poner a bailar a los ‘buenos’ con la música de los ‘malos’.Los bandidos son inteligentes y usan la conocida e historia “disciplina para perros” que le achacaban a Laureano Gómez.Veamos: 1er. paso: Cese unilateral durante el cual el Gobierno, como correspondía, continuó sus ataques a la guerrilla. 2do. paso: Termina el cese y las Farc se dedican a destruir la infraestructura del país sumiendo en la miseria, la sed y la falta de luz a muchos colombianos y destruyendo los ecosistemas, sin perjuicio de atacar a la Fuerza Pública. 3er. paso: los colombianos reaccionan contra el proceso de paz y cae en picada el apoyo a las negociaciones y el ya menguado prestigio del Presidente. 4to. paso: las Farc comunican un segundo cese unilateral después de que el Gobierno rechaza el cese bilateral en las condiciones por la guerrilla pedidas (¿exigidas?).Conclusiones: Primera: las Farc demuestran que al no haber cese bilateral, la guerrilla queda en libertad de actuar por fuera de toda racionalidad y con total desconocimiento de los derechos humanos. Segunda: el Gobierno timorato hace gran escándalo y amenaza con desaparecer de Cuba. Tercera: con toda la inteligencia de las Farc, que tiene bien planeada su estrategia (¿tiene alguna el Gobierno?), anuncia otro cese unilateral que los analistas deben saber que de no haber cierta (¿cuánta?) reciprocidad del Estado, las Farc retornarán con más fuerza a sus esquemas de venganza y destrucción que ni los negociadores, ni los colombianos, ni el prestigio del Presidente están dispuestos a afrontar. Cuarta: como era natural, el Gobierno de este país de gramáticos e inocentones habla de que no habrá cese bilateral sino que el Gobierno hará un desescalamiento que, tal como lo explicó este diario, consiste “en bajar la intensidad del conflicto armado lo que no obedece a normativas internacionales, no está contemplado en protocolos de la Fuerza Pública, no requiere vigilancia internacional”, y ‘OJO’, disminuir entre la población el uso de armas convencionales y no convencionales, suspender ataques a la infraestructura, no incurrir en acciones extrajudiciales, no reclutar de manera forzada, no incluir a la población civil en la guerra ni hostigamiento.¿Qué surge de todo lo anterior? Que naturalmente las Farc consiguieron un cese bilateral y que su estrategia es mejor que la nuestra (a mí tampoco me gustan los malhechores).Si bien se dice que, voluntariamente, se incluyeron observadores “del cese unilateral de las Farc” y del desescalamiento de la Fuerza Pública no corresponde a lo ofrecido (¿qué es lo ofrecido?) y procedan a una nueva e inhumana movilización terrorista.Yo diría que las Farc han puesto en jaque a Santos. ¿Será un jaque mate? No lo sabemos.Cuando las Farc hicieron su ‘generoso ofrecimiento’, pensé que el Gobierno se reservaría el derecho de continuar la lucha con toda intensidad, como la lógica y la Constitución lo ordenan, pero no contaban con la astucia de las Farc, como diría el Chapulín.Por cierto, un solo alto oficial expresó algo similar a esta dolorosa conclusión.Surgen ahora rumores de que Humberto de la Calle tiene ambiciones políticas que habrían influenciado el discurso del Presidente y la suspensión de los bombardeos; yo me niego a creerlo y recomiendo la lectura del artículo de Juan Lozano del 27 de julio que aclara bien el problema.“Faites vos jeux”, dicen los franceses.

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