Buenos consejos de Mao

Octubre 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Tengo la segunda impresión (corregida en diciembre de 1966) de la primera edición de 1966 del Libro Rojo de Mao Tse Tung el que, cuando lo leí hace 47 años, no me produjo mayor impresión pero que hoy en día he releído con gusto pues desde su punto de vista marxista- leninista es de una lógica impecable y, naturalmente, más ortodoxo -peculiarmente- que toda la “doctrina soviética”.Por supuesto que todos los textos no se refieren a la ideología que sustenta y hay numerosos párrafos aplicables a todo gobierno, incluidos los de derecha como los del actual régimen de Colombia. lo cual llena de desconcierto cuando leo cómo el modelo chino ha sido tremendamente eficaz y ha cumplido religiosamente con sus promesas.Seguramente no soy el único que no comprende la grandeza de nuestro líder, calificación difícil de darle cuando analizamos el verdadero estado del país, que hace agua por varios costados, pero otro día hablaremos de eso.Líder, Mao; con su Libro Rojo en la mano se apoderó de la China, desterró de facto a Shan Kai Shek sobre cuya honestidad de gobernante siempre ha habido duda, movilizó millones de personas, triunfó en su “larga marcha” e hizo de China una superpotencia.No pudo evitar la corrupción a la cual ataca en sus escritos, pero su viuda y la pandilla de los cuatro salió del clóset después de su muerte y sus sucesores no dudaron en castigar duramente a los culpables. Yo tengo la sensación de que si se busca a la persona más importante del mundo en el Siglo XX no nos encontraremos con un Papa, ni con Lenin, ni Churchill, ni Stalin, sino con Mao.En Colombia ni el Partido Liberal y menos aún los partidos de izquierda parecen haber aprovechado la experiencia China, lo cual los tiene al borde de desaparecer, y a todos. El Liberal no es ni la sombra de lo que fue y sus jefecillos incrustados en la U valen muy poco, sin que los que usan la identificación histórica sean mucho mejores.Veamos que dice Mao sobre los partidos: “Tenemos que afirmar de nuevo la disciplina del partido y especialmente:1) El individuo está subordinado a la organización [ver los estatutos del P.L. proclamados por Lleras Restrepo].2) La minoría está subordinada a la mayoría [recordar los gobiernos de 1948 a 1991].3) El más bajo nivel está subordinado al nivel más alto [triste historia de las disidencias liberales].4) Toda la membrecía está subordinada al Comité Central [Dirección Nacional Liberal].Quien viola estos principios de disciplina rompe la unidad del Partido”.Y a continuación expone los tres principios o reglas de disciplina, así:“ 1) Obedecer las órdenes en todas las ocasiones. 2) No tomar de las masas ni una aguja ni una hilaza.3) Entregar todo lo que se capture”.Sigue Mao con los ocho puntos de atención, así: “ 1) Hable con cortesía.2) Pague el precio justo de lo que compra.3) Devuelva todo lo que tome prestado.4) Pague el valor de todos los daños que cause.5) No golpee o maldiga a la gente.6) No dañe las cosechas.7) No tome libertades con las mujeres.8) No maltrate a los prisioneros”.Todo esto parece demasiado sencillo pero así se hizo la revolución China que llevó a Mao y al comunismo chino al poder, lo cual se entiende si un mandatario desarrolla tan elementales normas.¿Y nosotros? ¿Los cien puntos de Uribe y la falta de compromiso de Santos?

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