Buenas nuevas para la paloma de matador

Buenas nuevas para la paloma de matador

Abril 10, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

En esta ocasión debo, en justicia, comenzar por las conversaciones de paz de Frank Pearl con el ELN, uno de los más odiados grupos armados si excluimos a los Úsuga que deben ser eliminados a la mayor brevedad posible usando todos los medios que el Estado debe tener a su alcance.Si prosperan los acuerdos con el ELN desaparece uno de los obstáculos que existen para poder hablar de paz y, no habiendo guerrillas (terroristas o no) ya queda la Fuerza Pública en capacidad de usar la más grande fuerza que Colombia haya tenido en acción, y hacerlo sin miramientos, contra paramilitares y bandas armadas en general.Veamos un par de ejemplos de táctica tomados de un simpático libro pleno de historias aparentemente inútiles, salvo excepciones como las que mencionaré ahora.El libro en cuestión, escrito por Jesús Hernández, investigador de datos curiosos (Pequeñas grandes historias de la Segunda Guerra Mundial), me ha hecho pensar que además de contar con héroes y expertos guerreros, el ahorro en vidas humanas y la eficiencia son indispensables; de hecho, cuando leo los combates contra grupos ilegales armados, veo que nuestras fuerzas han disparado durante cinco horas, por ejemplo, y hay dos subversivos muertos, junto con otros tantos o más soldados o policías.El libro que he leído tiene un capítulo denominado ‘En la línea de fuego’, y un párrafo “…Los soviéticos confían en sus francotiradores”, nos cuenta que “El  ejército soviético concedió desde el primer momento una gran importancia a los francotiradores… Así, al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los soviéticos contaban con unos sesenta mil francotiradores… Aunque los francotiradores con más enemigos abatidos fueron todos hombres… las mujeres jugaron también un papel muy destacado, Lyudmila Pavlichenko… consiguió alcanzar a 309 enemigos”.Un ‘colegio’ de francotiradoras produjo mujeres con resultados tales como 89 muertos de una graduada, 54 de otra y así sucesivamente hasta llegar a una maravillosa cifra de 12.000 soldados alemanes aún cuando hubo pérdidas de un 75% de las profesionales en 4 años de guerra.¿Por qué no seguimos estos ejemplos que junto con los bombardeos y otras acciones bélicas podrían acabar con las Bacrim en un año, garantizando así la paz verdadera? Después de esta larga dispersión regreso a Frank Pearl y al ELN para señalar con satisfacción que esta si es una verdadera operación impecable: nada de pomposas reuniones, nada de medios de comunicación, ni visitas, ni viajes mil ni tanto negociador de ambas partes.Felicito a Pearl por su poca colombiana discreción y al ELN por apuntarse a la paz. Hace ya unos 15 años me reuní en la cárcel de Envigado con dos jóvenes (en ese entonces) miembros de esta guerrilla y departimos por más de dos horas, habiendo encontrado más acuerdos que desacuerdos.Teníamos muchos temas pendientes y por ello sus interlocutores dejaron de recibir una comisión de la Cámara de Representantes, lo cual me gustó, y mucho. El grave error surgió por una situación gastronómica; invitado por ellos a almorzar, me informaron con alborozo que había fíijoles con brócoli, noticia que sí les reproché y que me obligó a regresar a Medellín.Cuentan que algún presidente norteamericano no fue reelegido pues, por televisión, dio a conocer su odio por esa horrible verdura; en mi caso no hubo televisión pero se debió filtrar mi franca oposición al menú, pues fui derrotado en las elecciones, para mal del  país, diría yo.La gastronomía influye en la política; estando en el Caguán con Reyes y otros colegas de él y míos almorzando una deliciosa gallina de campo, el mismo Reyes inició una charla sobre la Reforma Agraria pero cuando le dije que el tema no era conmigo me dijo: “Es cierto, si no hubieran hecho fracasar la reforma, tal vez no estaríamos aquí”.El doctor Carlos Villamil Chaux presentará su tesis de doctorado que trata de la Reforma Agraria que hubiera satisfecho a mi padre y molestado a los terratenientes que han promovido en muchos casos la violencia por ambición de tierras.¿Quiénes son, entonces, los responsables del problema agrario?

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