‘Annus horribilis’

‘Annus horribilis’

Diciembre 30, 2012 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Nuestros cultos compatriotas, mal pensados ellos, ya deben estar atando el título de esta columna, cuya autora es Isabel II, con la que hace poco escribí sobre el día festivo en el cual se celebra la aparición del inodoro; podría ocurrir que R. Pombo escriba un editorial sobre el continuo y mentiroso uso de suciedades: el inodoro es odoro y hablar de ‘annus horribilis’ sería una inaceptable repetición (como diría García de la Concha) pues sólo la autora de los ‘50 matices de gris’ (Fifty Shades of Grey) tan defendida por una colega que escribe en El País, puede probar con aportes de esa basura que la hizo millonaria a su autora que sí hay un ‘annus buenísimis’, especialmente si se quiere evitar la preñez en forma indolora (a partir de la primera vez), al aplicar a mano y en buena cantidad mantequilla, como lo demostró Marlon Brando en una película que hizo historia, el actor se convirtió luego en ‘El Padrino’ y eliminó de sus actividades todo producto de la consorte del toro cambiándolo por una sangría general como lo hacían los médicos antes de Ambrosio Paré.Pero volviendo al tema y dejando en claro que Isabel II sufrió en el año en que murió la princesa Diana, podría proponer algún mal pensado que se investigara el tema con la actual duquesa de Cornualles, que por razones que se desconocen permaneció con el príncipe Carlos.Como yo soy anecdótico, recuerdo un cuento que mi padre ponía en boca de Miguel López Pumarejo, quien usaba un viejo y voluminoso reloj de bolsillo, dos veces el tamaño de los “ferrocarril de Antioquía”. Pues bien, algún amigo criticón e impertinente le preguntó por qué diablos usaba un reloj tan feo y difícil de llevar y López, inteligente como todos los suyos, le dijo: “Mi querido amigo, es que usted no conoce la calidad de la maquinaria”.Pues bien, fuera del tema de la paz que estamos analizando con esa caterva de genocidas y sistemáticos violadores de los derechos humanos (además por razones de ‘limpieza’ étnica, auncuando parezca extraño), he dicho en repetidas ocasiones que yo que soy agnóstico pero que como ser humano puedo tener fe en algo, he cerrado los ojos y con la llamada ‘fe de carbonero’ (que es la que han tenido Drummond y Carbocol y que no les ha ido mal) espero que saquemos algo en bien del país y de las actuales y futuras generaciones. Por supuesto, que es lastimoso que el Estado no haya podido montar un golpe de ejemplar severidad (por ejemplo 100 guerrilleros muertos en una sola acción) para que emparejáramos la situación actual.Sobra decir que mi esperanza respecto de estos horrendos bandidos y de las bacrim, paramilitares y otros, es que dejemos de coger tanto preso y sin caer en el tema de los falsos positivos, desarrollemos activamente los positivos de verdad antes de que los gringos nos envíen de regreso a los malhechores después de un par de años o que tanto juez banal o cobarde, que hace el juego a una nueva generación de abogados vagabundos, logre que todos los presos salgan a la calle por vencimiento de términos.Cuando tengo tiempo, y ahora lo tengo, pienso en qué habría yo hecho durante tantos años y estoy convencido de que el país estaría mejor, siguiendo mis consejos, auncuando Osuna volviera a caricaturizarme con un hacha en la mano.Colombia respetaría más su Fuerza Pública si se logra diezmar a los bandidos, unos tras otros, semana por semana, mes por mes y ojalá día por día.Amén, y que el año 2013 sea de éxitos para la gente de bien.

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