Algunas curiosidades

Algunas curiosidades

Julio 22, 2012 - 12:00 a.m. Por: Carlos Lleras de la Fuente

Los grandes errores de la Unión Europea.Hace ya varios años el expresidente de Francia Valery Giscard d’Estaing preparó con un grupo de eminentes juristas el ‘Tratado para dar una Constitución a Europa’.En un documento imponente, digno de su autor, se tocaron todos los aspectos de la vida comunitaria y recuerdo bien que el único comentario que se hizo en Colombia fue escrito por mí; cuando veo cómo ahora los diarios internacionales y nacionales de Europa y todos los medios de comunicación ‘chillan’ como diría el presidente Santos, me doy cuenta de que nadie estudió el documento hace ya unos 10 años y casi nadie lo recuerda; por cierto que la Embajada de Francia lo distribuyó profusamente.Hoy en día los países que bloquearon el proyecto sobre bases varias (algunos lo sometieron a referendo, otros querían reafirmar su independencia de Bruselas, otros lo volvieron tema de política interior y ello, con el poco racional principio de que todo se debe aprobar por unanimidad) tienen que estar ya arrepintiéndose de ello y dándose contra las paredes, mendigando que Alemania los salve, de rodillas ante el Banco Europeo y las instituciones comunitarias. ¡Se lo merecen!Sin perjuicio de volver a comentar el tema, transcribo, del título 1, artículo 1-3 ‘Objetivos de la Unión’ (3): “La Unión trabaja en pro del desarrollo durable de Europa fundamentalmente en un crecimiento económico equilibrado y sobre la estabilidad de los precios, una economía social de mercado altamente competitiva que tienda al pleno empleo y al progreso social, y en un elevado nivel de protección y de mejoramiento de la calidad del medio ambiente. Promoverá asimismo el progreso científico y técnico.Combate la exclusión social y las discriminaciones y promueve la justicia y la protección sociales, la igualdad entre las mujeres y los hombres, la solidaridad entre las generaciones y la protección de los derechos del niño.Promueve la cohesión económica, social y territorial, y la solidaridad entre los Estados miembros.Respeta la riqueza de su diversidad cultural y lingüística, y vela por la salvaguardia y el desarrollo cultural europeo.En un estupendo francés (la traducción es mía) que caracteriza todo el extenso documento, se estaba proponiendo una verdadera Unión Europea para mil años, como sostuvieron algunos de sus defensores.En el mismo título se afirma que promoverán sus valores y sus intereses al contribuir al desarrollo durable del planeta, a la solidaridad, al comercio libre y equitativo, a la eliminación de la pobreza.El título VII del proyecto se refiere a las finanzas de la Unión, y lo veremos en otra ocasión, y por ahora nos referiremos al título I del aparte III, artículo 177, que se refiere a la aplicación de políticas y de acciones dirigidas a las políticas de la Unión, que tendrá en cuenta las exigencias ligadas a la promoción del empleo, a la garantía de una protección social adecuada, a la lucha contra la exclusión social y a un elevado nivel de educación, de formación y de protección a la salud humana.¿Dónde ha quedado todo esto en medio de la crisis, no sólo del euro sino de la Unión misma? ¿Qué les pasó a los enemigos de la Constitución que triunfaron al matarla? ¿Alguien les ha pedido cuentas?

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