La otra guerra

La otra guerra

Diciembre 16, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos Jiménez

La decisión de la Corte Suprema de Justicia de avalar la vía rápida para convertir en leyes los términos del acuerdo de paz, nos dice que por fin el conflicto armado está a punto de terminar. Solo que la finalización del mismo no traerá la paz que tanto ansiamos si no empezamos de inmediato a desmantelar la otra guerra, la guerra que se libró y todavía se libra a la sombra del enfrentamiento entre el establecimiento y la guerrilla: la guerra contra el narcotráfico.Porque no hace falta mirarse en el sombrío espejo de la lucha que con ese mismo propósito se está librando actualmente en México, con su aterrador balance de 200.000 muertos, para entender que si no le ponemos término también a esta otra guerra no podrá el país librarse definitivamente de la atroz pesadilla de la violencia. A nuestras propias y sangrientas estadísticas me remito. La oportunidad para iniciar de inmediato este otro proceso de paz la ofrece la conclusión exitosa del adelantado con las Farc. Pero a favor de coger de una buena vez el toro por los cuernos en materia tan explosiva, actúan igualmente los resultados positivos de los referendos sobre la legalización del consumo de marihuana celebrados en cinco estados de los Estados Unidos de América el pasado 8 de noviembre, el mismo día en el que se realizaron las elecciones que le otorgaron el triunfo a Donald Trump, el candidato del Partido Republicano a la presidencia. El Sí a la legalización obtuvo un triunfo contundente en California, un estado que por tener un peso demográfico y una importancia económica equiparable a la de un país como Francia, es capaz por sí solo de darle un vuelco completo a la política de represión del consumo de estupefacientes mantenida hasta la fecha a escala nacional, tal y como lo reconocía un editorial reciente del New York Times. Y no hay que olvidar tampoco que la guerra contra el narcotráfico la declaró en 1971 Richard Nixon, quien difícilmente habría llegado a ser Presidente de los Estados Unidos si antes no hubiese sido senador por California. De allí que tengan tanta fuerza las declaraciones hechas por Garin Newsom, vicegobernador de California y exalcalde de San Francisco, a propósito del referendo: “Si tenemos éxito, es el comienzo del fin de la guerra contra la marihuana. Si California se mueve, habrá más presión en México y en América Latina para reactivar el debate sobre la legalización”. Ojalá y así sea.

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