Hollywood se equivoca

Hollywood se equivoca

Marzo 30, 2012 - 12:00 a.m. Por: Carlos Jiménez

La Casa de mi padre habría tenido el pacífico recibimiento que Estados Unidos reserva a las películas que Hollywood produce a destajo de no ser por el tropiezo que supuso que el conocido columnista Rubén Navarrette arremetiera contra ella. Él -que en los días de apoyo militante a Sarah Palin criticó a quienes criticaban el ‘acento de Alaska’ de su candidata- acusó a Will Ferrell -el actor principal del film- de ‘parodiar el acento español’. Y se preguntó por qué Hollywood le había dado al célebre cómico americano el papel principal y no a ‘alguno de los actores latinos’, teniendo en cuenta que la película está localizada en México y narra una historia que entrelaza a rancheros, especuladores internacionales y -cómo no- narcotraficantes. Este filme es ‘frustrante’ – afirmó Navarrette, “porque la comunidad latina ha vivido y protagonizado su propio progreso, pero cuando se ven representados en cine y televisión sienten que se les obliga a dar un paso atrás”. Y concluyó: “Hollywood, si exceptuamos Washington, puede que sea el último lugar de este país donde se enteren que las cosas han cambiado” y no se puede seguir repitiendo los viejos esquemas. Navarrette acierta cuando llama la atención sobre la insistencia de los dos centros claves del poder norteamericano -el duro y el ‘blando’ que diría Joseph S. Nye- en tratarnos y en representarnos como si nada hubiera cambiado desde la época en la que todos los gobiernos latinoamericanos -y no solo el de Colombia- no decían otra cosa que Yes, Sir. Y cuando en Hollywood el arquetipo del latino encarnaba en ese campesino mexicano que dormitaba eternamente bajo el sol, oculto bajo su poncho y su sombrero de alas anchas. Indolente e irremediablemente torpe, como ‘Tranquilino’ el primo de Speedy González. En política el panorama ha cambiando evidentemente gracias a que ya hay suficientes gobiernos en nuestro continente que piensan y actúan tomando en cuenta más sus intereses que los de Washington. Y el arte y cultura de América Latina han alcanzado tal madurez que sus mejores creadores y pensadores hoy son interlocutores solventes y no simples oyentes o devotos seguidores de sus otrora maestros. Por eso Hollywood se equivoca profundamente cuando hace películas como Casa de mi padre. Y no tanto por haber elegido a un protagonista como Will Ferrell que ‘parodia al español’ sino por su insistencia en presentarnos solo como corruptos y mafiosos.

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