Generemos conocimiento

Generemos conocimiento

Febrero 28, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos Jiménez

Así de imperativo fue el llamado que le hizo a su país René Ramírez, el secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación del Ecuador. Lo hizo en la presentación hace poco de la Ciudad del Conocimiento Yachay que, en unos terrenos de 147 hectáreas de extensión, va a levantarse en la provincia de Imbabura, a poco más de 100 kilómetros de Tulcán, en la frontera con Colombia. “Es la hora de pasar de la sociedad de recursos finitos, como el petróleo o el banano, a la sociedad del conocimiento y la democracia cognitiva”, añadió. Y eso solo es posible si el Estado provee “los recursos suficientes para que los investigadores puedan generar conocimiento”, subrayó. De la seriedad de compromiso del gobierno ecuatoriano con esta política hablan datos contundentes como el de que en los últimos años haya invertido cerca del 13% del PIB en educación pública, con énfasis en la educación superior y en estímulo de la investigación. O que la industria militar del país haya diseñado su primer drone. O que Ecuador ya cuente con un satélite geoestacionario operativo.Y traigo a cuento esta información para pedir una vez a nuestras autoridades que despierten de una buena vez y diseñen y pongan en marcha una estrategia global destinada a la generación en serio de conocimiento. Y no simplemente a la transferencia de tecnología obtenida por generosas exenciones fiscales a las multinacionales. Cierto, esta última opción no puede descartarse, como no lo ha hecho Medellín que, en el marco de Medellín Innovation, ha creado un distrito de ciencia, tecnología e innovación, que ha atraído a multinacionales como Hewlet Packard que, tal como afirma Juan Camilo Quintero, director del programa Ruta N, están caracterizadas por “el alto conocimiento y el valor agregado”. China también ha aplicado con éxito esta estrategia, mediante la creación hace tres décadas de las llamadas ‘zonas especiales’, que permitieron transferencias generalizadas de tecnología de punta y contribuyeron a formar técnicos y a calificar a la clase obrera. Pero esta estrategia fue acompañada por otra dirigida a generar conocimiento científico técnico por sus propios medios y respondiendo a sus intereses. El reciente alunizaje de un robot chino de fe de sus extraordinarios avances en este campo. Entre Yachay y el innovador distrito de Medellín el Valle tiene que encontrar su propia vía al conocimiento.

VER COMENTARIOS
Columnistas