Francois Bucher

Francois Bucher

Octubre 25, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlos Jiménez

Él es, entre nuestros artistas contemporáneos, el más internacional. Es cierto que Doris Salcedo ha expuesto en la Documenta de Kassel y en la legendaria Sala de Turbinas de la Tate Modern de Londres, amén de otros espacios expositivos igualmente importantes. Y Óscar Muñoz lo ha hecho en diversas bienales de arte, incluida la de Venecia y pronto lo hará en el prestigioso Jeu de Paume de París. Pero ninguno de estos dos enormísimos artistas cuenta con un currículo de estancias tan largas y fecundas en los principales centros del arte contemporáneo como el que puede exhibir Francois Bucher. Él nació en Cali -en el hogar formado por Francois y Cecilia Balcázar, ambos poetas- e inició su formación artística en la Universidad de los Andes de Bogotá, que continuó luego en Chicago y después en Nueva York, a donde llegó en vísperas de los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001. Y ahora mismo vive y trabaja en Berlín y da clases y ofrece regularmente talleres en la Universidad de Umeä, en Suecia. En el ínterin ha realizado exposiciones y proyectos que le han llevado a viajar por España, Inglaterra, Polonia, Egipto, el Perú y México, para citar solo los países más destacados. Por esta razón resulta aún más sorprendente el proyecto con el que va a participar en la primera bienal de arte internacional de Cartagena de Indias, que está próxima a inaugurarse. Es un proyecto que responde al interés apasionado que desde hace unos cuantos años Bucher ha puesto en las realidades esotéricas, las iluminaciones de los visionarios y en la sabiduría de los chamanes. Y consiste en instalar en Pira - Paraná una emisora de radio que permita a los chamanes de los pueblos y las tribus que habitan esa región amazónica trasmitirnos a nosotros los urbanitas colombianos su cosmovisión, así como parte de los saberes que les permiten vivir en armonía con la Madre Selva y consigo mismos. Bucher piensa que la violencia endémica que padecemos -y que no es solo guerrilla ni paramilitar- hunde sus raíces en una concepción del mundo y de la vida que debe ser profundamente transformada si es que queremos salir algún día de su círculo infernal. Y cree que las enseñanzas de los chamanes que tanto despreciamos pueden indicarnos el camino de esas transformaciones. Por eso hoy es más urgente que nunca escucharlos. A satisfacer ese propósito está dedicada la insólita emisora que él tiene en mente y que ojalá los dioses nos permitan escuchar.

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