Cali está en juego

Cali está en juego

Agosto 28, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos Jiménez

El título de esta columna podrá sonar apocalíptico pero en realidad no es exagerado, porque la campaña electoral en la que estamos metidos hasta el cuello no está siendo nada distinta de las que venimos padeciendo desde hace ya demasiado tiempo. O sea, la típica competencia entre líderes políticos que lo son solo porque los respaldan maquinarias electorales bien aceitadas y no que porque sean capaces de convocar a la ciudadanía en torno a propuestas concretas de solución de los graves problemas estructurales que siguen aquejando a Cali y al resto del departamento. Se escuchan eso sí grandes palabras: participación ciudadana, transparencia, lucha contra la corrupción, postconflicto… pero mucho me temo que, una vez más, tan grandilocuente retórica no va a servir más que para encubrir la realidad de unos gobiernos reducidos a cobrar cada día más impuestos, contraer nuevas deudas para pagar el creciente servicio de las heredadas, repartir contratos entre los empresarios electorales que los eligieron, prebendas entre amigotes y compinches, inaugurar alguna cosa y remendar y parchear otras tantas que deberían reconstruirse a fondo. O sea, lo esperable: la rutina de unos gobiernos que ni siquiera creen en lo que están haciendo. Pero, ¿dónde está el plan estratégico para abordar el problema cada vez más crítico del agua en Cali y en Valle? ¿Dónde la estrategia para la reconversión del valle cañero en un valle fructífero y hortelano? ¿Dónde la de asumir el Andén Pacífico no como un problema tan remoto como irresoluble sino como la mejor apuesta de futuro que tiene el Valle y, desde luego, Chocó, Cauca y Nariño? ¿Dónde los planes para poner en red las universidades del departamento para potenciar sus capacidades investigativas, apoyándolas además con un importante fondo de inversiones? ¿Y qué de los planes para aprovechar el enorme talento de nuestros cineastas con la creación de un gran centro de producción y distribución a gran escala de productos audiovisuales? Eso para no hablar del problema de los problemas del transporte masivo en Cali y en el resto del Valle, actualmente tan caro, tan contaminante, tan ineficiente. En fin, son estos y otros temas los que son desatendidos en una campaña electoral que, para empeorar las cosas, nuestro periodismo se empeña en reducir a chismorreo de casa de inquilinato en la que lo que se dirime es si a fulano le van a dar o no el aval y si a zutana la apoyan no sé qué dineros turbios.

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