Trastornos psicosomáticos

Febrero 05, 2017 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

El Hay Festival realizado en Cartagena en enero de este año contó con la presencia de distinguidos médicos además de los habituales iluminados de las letras. Como siempre, es un espacio para la recreación del espíritu por lo cual los asistentes a este evento siempre estamos muy agradecidos. Quiero resaltar un aspecto del trabajo de Suzanne O' Sullivan, neuróloga del Royal London Hospital con dilatada experiencia en el tratamiento de pacientes con enfermedades psicosomáticas (quejas físicas de origen netamente emocional); que ocupan la tercera parte de la consulta externa tanto de medicina general en Colombia, como de la especialidad de neurología en el hospital inglés.En su libro, ‘Todo está en tu cabeza’, un ‘best seller’ cuya lectura es altamente recomendada, se resume el tema amenamente a través de la historia de varios pacientes que fueron identificados y tratados por ella.La Dra. O´ Sullivan le brinda total respaldo a la intervención de la psiquiatría y la psicología para el tratamiento de estos pacientes. Llama la atención la similitud, entre dos culturas tan diferentes, al respecto de la enorme resistencia de pacientes familiares y la sociedad entera para aceptar que síntomas aparentemente de origen orgánico tengan una etiología emocional. Así como la similitud de las reacciones de los pacientes cuando se les plantea que su problema tiene un origen emocional: “¿Eso quiere decir que estoy loco?” “¿Me está diciendo que me estoy inventando el síntoma?”. “¿Entonces lo que tengo es una enfermedad imaginaria?”. Esa resistencia es uno de las mayores dificultades que encontramos los clínicos en nuestro trabajo cotidiano. Pacientes con síntomas tan graves como las convulsiones se resisten a aceptar que estén ocasionados por factores puramente emocionales. La misma resistencia aplica a los trastornos digestivos crónicos como el colon irritable, los trastornos respiratorios como el asma y los trastornos dermatológicos como el eczema crónico, todos ellos de clarísima etiología emocional.Entre muchos otros factores vale la pena resaltar como base de la resistencia:1. La negación. “Yo no sufro de ningún problema emocional, yo no estoy estresado por nada, etcétera”. Cuando la verdad es que estos factores sí generan angustia, pero como se los niega, el organismo “se queja” en forma de síntomas físicos.2. La idea equivocada de que sufrir de un problema psicológico mental o emocional es señal de debilidad o “locura”.3. En consecuencia, estos pacientes reciben muy poco respaldo social, en contraste con el gran apoyo para la persona con problemas orgánicos.Es preciso ayudar a la persona a vencer la resistencia de su propia negación que por ser un proceso inconsciente no es fácilmente modificable y luego tratar de explicarlo a la familia.Muchas veces el paciente encuentra alivio a su sintomatología al entender la forma como sus síntomas se agravan cuando sus conflictos cotidianos se vuelven más agudos. Y se alivian definitivamente cuando logra resolver el conflicto y romper viejos círculos viciosos.

VER COMENTARIOS
Columnistas