Padres responsables

Padres responsables

Mayo 21, 2017 - 07:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Los padres responsables actúan siempre en la búsqueda de lo más conveniente para sus hijos:
*Invariablemente los guía el principio sagrado de hacer respetar sus intereses superiores.
*Jamás los utilizan para beneficio personal.
*Son extremadamente celosos cuando se trata de cuidarlos.
* No les importa sacrificarse, incomodarse y posponer sus propias necesidades o deseos, para dar paso a lo que representa un beneficio, o satisface las necesidades fundamentales del menor.
*Cumplen con entusiasmo y sin desmayo las obligaciones parentales, por demandantes que sean.
*Si bien están siempre dispuestos a incomodarse por ellos, tienen una vida propia y disfrutan plenamente de su vida de pareja.
*Entienden el verdadero amor como un balance entre malcriar, porque resulta gratificante para el progenitor, y la importancia de poner límites. En ese sentido, los padres más equilibrados son los que pueden frustrar al niño sin importarles que este se irrite, porque lo que importa es el beneficio para el menor.
*No “compran” el amor del hijo a través de mimos y concesiones excesivas, simplemente porque resultan gratificantes para ellos.
* Son consistentes. Es decir, aceptan conductas y hacen concesiones siempre de acuerdo a lo que resulte más beneficioso para el hijo.
* No le temen al desacuerdo cuando es el resultado de una reflexión madura y generosa que busca lo mejor para el niño.
*Son estrictos cuando se trata de proteger la integridad y el equilibrio de los menores.
*Desarrollan una gran tolerancia a la frustración, que hace que el niño aprenda a regular sus conductas a través del ejemplo de unos padres que son capaces de controlar sus propias necesidades.
*No utilizan a sus hijos para manipular, vengarse o agredir al
cónyuge; ni para llenar el vacío de sus propias vidas; ni para obtener a través de ellos, beneficios que no han logrado por ellos mismos.
*En la medida de lo posible son meticulosos en la búsqueda de programas y circunstancias que al mismo tiempo que divierten son constructivos y transmiten tranquilidad y confianza al niño.
* Entienden que ellos son los responsables de todas las manifestaciones emocionales extremas de sus hijos. (Esto incluye las pataletas).
* No imponen teorías rígidas que se acomodan a sus necesidades o convicciones filosóficas, sino que tienen la flexibilidad para saber cuáles son las normas que más le convienen al niño para su formación. En este campo lo que determina qué es, y qué no es, provechoso para el niño nace del amor del padre hacia su hijo. Por ejemplo, antes de dar un permiso, primero evalúan si es apropiado o positivo para el niño.
*Sus acciones, con relación a sus hijos, se realizan porque son importante para estos últimos.
*Entienden que educar es algo más que trasmitir conocimientos. Y que formación no es solo información, sino autodisciplina y sacrificio.
*Consideran la indisciplina parental como una forma de maltrato infantil.
Como consecuencia de tales actitudes expresadas cotidiana y espontáneamente logran levantar unos hijos satisfechos de sí mismos, responsables y afectuosos.

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