Mitos destructivos

Mitos destructivos

Octubre 18, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Muchas personas, frente al conflicto, tienden a utilizar uno o varios de una colección muy particular de mitos. Con ellos pretenden manejar sus dificultades pero terminan injustamente sometidas a fuerzas externas y con su realidad totalmente distorsionada. Estos mitos tienen que ver, entre muchos otros temas, con la crianza, el sexo, la edad, la vejez y las relaciones interpersonales. A éstas últimas se refiere el presente escrito:“No puedo cambiar la vida que llevo”“Si mi pareja se siente mal es por mi culpa y yo debo asumir la responsabilidad de todas las dificultades”“Todo lo negativo que ocurre a mi alrededor es por mi culpa”“Si me maltratan o abusan de mí es porque no he actuado bien y por lo tanto merezco el rechazo”“Si alguno de mis padres está deprimido, sufre, es irracional, injusto, agresivo o exagerado, mi responsabilidad es no contradecirlo sino hacerlo sentir bien, porque su felicidad depende de que yo aguante, aguante y aguante…”“Si mis padres están viejos y me necesitan, para evitar que sufran, yo me quedo en la casa para acompañarlos y no se me ocurre pensar en casarme”“Cada vez que pienso en liberarme del yugo (cualquiera que sea) me siento muy mal y rápidamente cancelo cualquier intento de independencia”“Trato de vivir una vida muy controlada (léase aburrida) pues me siento muy mal cuando tengo éxito, siento placer o me divierto”“Rebelarme o sentir rabia equivale a ser agresivo y malo. Por eso me siento mal cuando hablo claro”“Si mi hermano (o cualquier otro pariente cercano) está pasando trabajos, es mi deber ayudarlo, así ello signifique graves traumatismos para mi”“Si alguien me manipula, me roba, me engaña o me saca ventaja, no defiendo mis derechos. Por lo contrario, me pongo al servicio de quien me explota, porque de esa manera me siento bien”*Mi pareja actúa de una manera muy irracional pero no tiene la culpa porque yo no he sido lo suficientemente tolerante, comprensivo/a”*“Si mi pareja es indiferente es por mi culpa. Para lograr un cambio, lo que debo hacer es sacrificarme más”Todos los anteriores se complementan con el mito más falaz de todos:*“La completa felicidad y la familia perfecta son los ideales por los cuáles vale la pena vivir”Todas las ideas absurdas descritas se originan en la convicción de que si se obra de manera autoafirmada, se está siendo egoísta y por lo tanto se está haciendo daño.Persisten porque:*Son respuestas automáticas a condicionamientos infantiles*Están demasiado arraigadas en el alma de las personas*Existe un miedo enorme a desafiarlas*Las personas se han acostumbrado a creer firmemente en ellas*Se han constituido, por fuerza de la costumbre, en algo tan natural como propio*Son ideas irracionales e inconscientes que no obedecen a razonamientos lógicosEl proceso psicoterapéutico consiste en cuestionar y restar importancia a ideas que han dominado a las personas por mucho tiempo. Tal proceso irá permitiendo una mayor autoafirmación que llevará a la persona, eventualmente, a tener interpretaciones cada vez menos viciadas de su propia realidad.

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