Los celos patológicos

Febrero 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Los celosos patológicos son seres?dominantes que eligen cuidadosamente a sus víctimas precisamente por tratarse de personas ingenuas y?pasivas. De esa forma se establece ?una relación enfermiza que puede durar muchos años y al respecto de la cual se sabe que: *El problema de los celos patológicos es mucho más frecuente de lo que se cree. *Los celos ocurren en severidades muy variables y no son exclusivos de uno de los sexos. Ocurren igualmente en hombres y en mujeres en todas las circunstancias vitales, pero se hacen más evidentes en las relaciones de pareja. *Los celos patológicos tienen como sustento, en lo íntimo, una gran inseguridad que se manifiesta hacia el exterior como prepotencia, uno de los síntomas del síndrome paranoide. La víctima es usualmente débil y tiene pocas energías para luchar, lo que explica su enorme dificultad para liberarse. *El haber elegido como sus parejas a seres asustados, ingenuos y sumisos que han aprendido a callar, los hace fácilmente manipulables. *A las víctimas no las suele apoyar nadie pues el celoso no se deja conocer en público y presenta una fachada de aparente normalidad social que en la intimidad cambia a los más absurdos comportamientos. La irracionalidad va tomando fuerza en la medida en la que la víctima se debilita. Comienza con insinuaciones grotescas que progresan a insultos y culminan con agresiones físicas. *Las víctimas con las mejores posibilidades de liberación son las que están dispuestas a?dar la batalla. El problema es que por regla general no sólo no tienen las fuerzas, sino que les faltan los conocimientos sobre la manera de enfrentarse a sus verdugos. Además no creen que exista otra alternativa. *Los celos no se modifican merced a razonamientos lógicos y no son susceptibles de tratamiento, a no ser que se trate de formas leves del trastorno. *Cuando se los confronta, pueden atenuarse y ocultarse, pero siguen latentes para manifestarse de nuevo cuando el ingenuo muestra debilidad. *Los períodos de “paz” permiten olvidar las ofensas y le hacen pensar a la víctima que todo regresó a la normalidad, pues por un lado el agresor toma una actitud obsequiosa y complaciente (reparativa) y por el otro, el ingenuo se echa el cuento de que ahora sí van a cambiar las cosas. *Solamente cuando se produce una herida visible (y verificable por medicina legal) es reconocida como problema. Pero llegar a este punto puede?tomar mucho tiempo. En el entretanto nadie se da?cuenta, pues todo se reduce a un acuerdo tácito y perverso entre el?celoso y su víctima, que ocurre de puertas para adentro y de sábanas para abajo. * Especialmente ahora que la ley va a modificar el código civil para considerar los celos patológicos como “violencia psicológica” se va a lograr un mayor apoyo a sus víctimas. *La liberación es posible si la víctima toma una posición firme frente a las acusaciones y amenazas, está dispuesta a no permitir más abusos y a llegar hasta las últimas consecuencias. Sobre este tema se hablará en una próxima ocasión.

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