Las emociones perturbadoras y los síntomas físicos

Las emociones perturbadoras y los síntomas físicos

Diciembre 14, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Los conflictos insolubles, los reclamos guardados y las injusticias sufridas en silencio pueden resultar en emociones perturbadoras o negativas que generan frustración, miedo, desilusión y rabia “embotellada”. Y pueden desembocar en estados recurrentes de angustia y depresión. Todas estas circunstancias, solas o en conjunto, son demoledoras para la salud física y el equilibrio de las personas pues agravan muchas enfermedades y son la base de los síntomas psicosomáticos.Salvo circunstancias de fuerza mayor, en donde es imposible actuar, les cabe una responsabilidad directa de sus síntomas a los que tienen al menos una de las siguientes características:* Incapaces de hablar con franqueza de aquellas cosas que les incomodan porque piensan que reclamar un derecho es ser agresivo.* Asustados que no enfrentan sus asuntos cotidianos pendientes sino que “tragan y tragan”.* Cargan con sus problemas sin enfrentarlos con lo cual se van llenando de dolencias físicas referidas a los distintos sistemas orgánicos.* Creen que los conflictos se resuelven solos, sin sufrimiento.* No pueden zafarse de los parásitos que dominan su vida.* No les gusta la realidad.Frente a cada crisis, el organismo tiende a expresarse sintomáticamente eligiendo siempre los mismos sistemas u órganos. Esos se pueden denominar “órganos de choque”. Es el caso de la persona que frente al estrés generado por cualquiera de las crisis que invariablemente ocurren de tiempo en tiempo siempre termina sufriendo de los mismos síntomas que se repiten tercamente en cada situación de conflicto. Algunos ejemplos son las cefaleas, los mareos, los vértigos, los dolores variados, la fatiga crónica, los síntomas cardiovasculares, las dificultades sexuales diversas, las descompensaciones endocrinas y los síntomas dermatológicos como el eczema o la psoriasis. Y por supuesto las manifestaciones diversas del tracto digestivo irritable que pueden, según cada persona, incluir el reflujo, el sangrado de hemorroides, la gastritis o la colitis, entre otras.Los síntomas hacen su aparición cuando se derrumban las defensas biológicas (inmunitarias) por la sumatoria de diversos factores predisponentes entre los que hay que destacar las emociones perturbadoras.Cuando la consulta médica ignora el origen multicausal de los problemas y procede a tratar “los síntomas aisladamente” sin atacar el problema de fondo lo que se está haciendo es encubrir el problema. Por esa razón las recaídas son tan frecuentes.Si una vez atendida la emergencia médica se le da el peso justo a todos los factores predisponentes, se habrán evitado tratamientos innecesarios. Este puede ser el inicio de un fundamental proceso hacia la recuperación de la salud perdida desde una perspectiva más integral. Lo que obliga, por un lado, al paciente a aceptar que la solución a sus sufrimientos no radica en seguir escondiéndose detrás de los síntomas y, por el otro, al médico para explorar factores que van más allá de los rutinarios de su especialidad.

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