La guerra de la marihuana

Junio 02, 2017 - 06:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Con el título que encabeza esta columna, la editorial de
El Tiempo (24 de junio de 2017) informó sobre la preocupante situación que se vive en el Departamento del Cauca por razón del incremento de los cultivos de dos potentes variedades de marihuana, la ‘punto rojo’ y la ‘creepy’: “Muchos cultivos están en zonas de resguardo indígena donde la fuerza pública no puede acceder o tiene espacio restringido. Un panorama propicio para los narcotraficantes que, ante la desmovilización de las Farc, están en franca disputa con dos disidencias de esa guerrilla y varias bandas locales... situación que explica el incremento de los homicidios y del negocio (223 homicidios y 12 toneladas de marihuana decomisadas este año en las vías caucanas)”.
Las cifras de los estudios realizados por el Ministerio de Justicia en el 2013 muestran el consumo de esta sustancia en el 3.27 % de prevalencia anual o de 11.48 % de utilización una vez en la vida.
Estos datos no se compadecen con la experiencia clínica de todos los días, que sugiere que la utilización de la marihuana en poblaciones de jóvenes es muchísimo mayor.
Las razones por las cuales las estadísticas existentes no son muy creíbles son múltiples, pero cabe subrayar algunas:

*La situación de consumo ha cambiado con relación a la realidad de hace cuatro años.

*La injustificada tolerancia gubernamental hacia el uso de esta droga ha reforzado su uso “recreacional”, lo que hace que jóvenes susceptibles que están enganchados no consideren como anormal su consumo y por lo tanto al ignorarlo no lo reportan.

* Sistemáticamente los usuarios niegan, minimizan, o racionalizan su consumo porque “todo el mundo lo hace”. Por tanto no responden con franqueza a preguntas que pretenden revelarlos como haciendo algo indebido que ellos consideran como normal.

¿Si resulta tan difícil sacarle la verdad sobre el consumo de psicoactivos al paciente que llega a consulta en busca de ayuda para sus dificultades personales, qué se puede esperar de las respuestas a encuestas que pretenden desenmascarar la frecuencia y severidad del consumo?.

Por todo lo expuesto se necesita con urgencia que las autoridades competentes realicen nuevos estudios que reflejen de manera más fidedigna y actualizada la realidad del consumo.

Además, para que sin abandonar los planes de utilización de la marihuana para loables propósitos médicos, tengan en cuenta la experiencia clínica de quienes deben lidiar con las vidas anuladas de jóvenes que en crecientes números están atrapados en la marihuana.
Y modifiquen su discurso tolerante al respecto del uso de esta droga, teniendo en cuenta que el incremento del expendio criminal está cambiando vertiginosamente la realidad, en la medida que los traficantes encuentran mayores ganancias en las nuevas drogas más potentes y por tanto más costosas. Tradicionalmente la marihuana ha sido la droga más utilizada para propósitos recreacionales y ahora con variedades químicas más adictivas el consumo se va a disparar entre los jóvenes ávidos de experiencias más extremas.

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