Escuchar al paciente

Mayo 08, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Cuando se visita al médico lo que se busca es aliviar una dolencia. Si la ciencia no puede erradicar el problema puntual, lo mínimo es trasmitir que aún en el más oscuro de los panoramas siempre hay algo positivo para hacer. Escuchar con respeto e interés siempre trasmitirá confianza y mostrará caminos de esperanza.Las limitaciones de una práctica profesional que obliga al médico a despachar cada consulta en unos pocos minutos no pueden negar una palabra amable, una explicación, una llamada telefónica o un simple “dar la cara”. Pequeños detalles que siempre representan un alivio en medio de la preocupación.La limitación del tiempo para las consultas clínicas no tiene en cuenta que cuando el paciente está finalmente sentado frente al médico, lleva mucho tiempo anticipando el momento en el cual va a poder contar los detalles de sus quejas a un interlocutor generoso.Si bien los avances de la medicina han contribuido a disminuir el sufrimiento de la gente, la falta de tiempo para las visitas médicas muchas veces echa por tierra los beneficios que la tecnología le puede aportar al enfermo. El énfasis en las maravillas tecnológicas de los últimos aparatos o en la eficacia de los medicamentos más modernos, ignora el poder curativo casi mágico que está representado en ESCUCHAR al paciente.El saberse escuchado y comprendido trasmite confianza y se convierte en un arma terapéutica poderosa para modificar la disposición del paciente a cambiar su actitud frente a sus dolencias e iniciar su batalla para combatir la enfermedad.El médico puede facilitar este proceso cuando además de escuchar a su paciente:* Se interesa por la persona como un ser humano.* Si no tiene tiempo para atenderlo lo refiere a otro colega.* Jamás lo deja en el aire, especialmente si se trata de algo serio, si el paciente muestra una gran inquietud o si ha trasmitido razones válidas por las cuales considera que debe ser atendido de manera prioritaria.* Una vez en el consultorio le permite relatar, sin interrumpirlo, la razón que lo trae a la consulta.* Toma nota atenta de lo que su paciente quiere decirle.* Elabora una historia clínica lo más completa posible dentro de las limitaciones del tiempo.* Explica con claridad la naturaleza del problema.* Se asegura que el paciente comprenda el diagnóstico y las recomendaciones del tratamiento.* Es sensible y comprende que muchas veces el paciente no manifiesta sus dudas porque le da vergüenza preguntar. Para asegurarse la comprensión, repite sus planteamientos después de haber preguntado “¿Está claro?”.* En casos especiales, le da seguimiento telefónico a la consulta realizada en el consultorio.* Siempre tiene algún comentario positivo.Las personas que buscan ayuda quieren confiar en el profesional que han elegido. Si el médico logra crear una atmósfera de confianza a través de la sinceridad de su interés, con seguridad va a transmitir esperanza y con ello va a promover la salud. Ese interés puede ser tanto o más provechoso que el mejor de los medicamentos.

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