El papel de la familia en la lucha contra las adicciones*

Junio 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Padres, hermanos y cónyuges tienen en sus manos la posibilidad de luchar contra las adicciones de sus allegados. Para ello es indispensable comenzar rechazando la mayor de las mentiras: “No necesito ayuda porque yo domino el problema”. En la inmensa mayoría de los casos, una vez que se cae en las garras de una dependencia, es muy difícil zafarse sin ayuda. La pelea hay que darla en equipo e incluye:- Identificar el problema. La aceptación es fundamental para empezar a corregir el problema, porque la familia del usuario de marihuana, por regla general, pierde muchos años justificando, minimizando y ocultando las conductas y actitudes autodestructivas del enfermo. Y como resultado de la actitud anterior, se ha ignorado que la adicción ha jugado un papel muy importante en el fracaso personal de su ser querido. - Obrar con decisión. Razón suficiente para actuar es el que la familia tenga sospechas del papel preponderante que la adicción ha jugado en sus problemas personales. -Confrontar. Un interrogatorio franco y directo (“¿Está fumando marihuana?”) puede acabar con la “patria boba”, esa actitud pasivo-tolerante que ha tenido como fin callar y evitar conflictos. Con ello se ha perpetuado el proceso adictivo. La confrontación implica salir de la comodidad. Armarse de valor. Perder el miedo a la negación vehemente, desafiante y evasiva del enfermo y a su enorme capacidad de argumentación con la cual siempre lo ha manipulado todo. -Lo peor es seguir huyéndole a la verdad, pues eso precisamente es lo que ha alimentado la enfermedad. Temer que, por la confrontación, se vaya a dañar la relación con el adicto es un sofisma de distracción que no ha permitido tomar acciones efectivas.-Aceptación. Los pasos anteriores deben llevar a que el consumidor acepte que usa marihuana. Más adelante se establecerá la magnitud del problema. -Reconocimiento de las fallas asociadas al uso de la droga. El adicto que se ha pasado la vida justificando sus fallas sociales, académicas, laborales, familiares o afectivas tiene que escuchar (de quien lo conoce), que la marihuana ha jugado y sigue jugando un papel importante en sus problemas personales. -Hacer el pulso sin desfallecer. Este proceso puede tomar varias sesiones en las cuales, si la familia se sostiene, ganará terreno frente a las conductas mentirosas.-Llevar al usuario a aceptar que no ha sido capaz de abstenerse. -Recomendar que evite las circunstancias de riesgo, que informe a sus “amigos” consumidores que ha decidido cortar con el consumo y que les pida respeten su decisión. -Sugerir que acepte la constitución de una red de apoyo conformada por las personas más cercanas. Estas personas, aliadas con la parte más sana de su Yo, vigilarán el cumplimiento de los compromisos, lo ayudarán a abstenerse y lo confrontarán con sus inconsistencias. -Entrar en algún tipo de grupo de apoyo del tipo de Alcohólicos Anónimos, A.A. *Adicción a otras drogas, a las personas, a la pornografía, al juego y por supuesto al alcohol.carlosecliment@gmail.com

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