El hijo calavera

Mayo 22, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Los orígenes de la condición de hijo calavera (irresponsable) son muy variados. Su manejo siempre es conflictivo y por regla general resulta sorprendente para unos padres dedicados. Una de las causas es la crianza equivocada. A continuación algunos ejemplos:* Considerar que el amor consiste en dar, no en exigir o frustrar.* Guardar silencio frente a una diferencia de criterio para no “dañar la relación”. Así el adulto tenga la razón.*No poner límites a comportamientos y demandas inaceptables por parte del hijo.*Permitir, ignorar, excusar o justificar la incomodidad que su conducta genera en los demás. Pensando que de esa manera se le trasmite confianza y autoestima.*Dejar que se entrometa en conversaciones, decisiones o temas de adultos creyendo que gracias a ese mecanismo se lo está preparando mejor para la vida. Cuando en realidad lo que se está logrando es convertirlo en “un tonto inflado” incapaz de defenderse de manera independiente.*Acostumbrarlo a que los padres “tienen la obligación permanente de satisfacer todos sus deseos”.*Hacerle creer que los padres siempre le van a solucionar sus problemas.*Hacerle creer que la crianza es un proceso democrático y que - frente al conflicto- la opinión del niño vale lo mismo que la del adulto responsable.*Evitarle enfrentar las consecuencias negativas de sus actos.*Justificar sistemáticamente sus faltas e incumplimientos.*Creerle las mentiras y no verificar nada.*Recompensarlo por cosas que son su deber. Como por ejemplo darle un premio especial por mantener su cuarto arreglado, un adecuado rendimiento académico o por ser respetuoso con los demás.*Celebrarle cada cosa que hace como si se tratara de una gran genialidad; en los deportes, aplaudirlo por cada jugada como si eso fuera a mejorarle su autoestima. El niño se da cuenta que tanta alharaca es exagerada y eso aumenta su inseguridad.*Hacerle concesiones que no se merece.*Darle todas las comodidades que sus padres nunca tuvieron de pequeños. Con lo cual el hijo se forma una idea totalmente equivocada del mundo, el dinero y el esfuerzo.*Sentirse culpable si no hace lo anterior.*Pasarle por alto, o peor aún, celebrarle sus vivezas que si hoy parecen pilatunas inofensivas, el tiempo se encargará de convertirlas en abusos, y estos en problemas, que terminarán afectando a toda la familia.La presencia de varios de los puntos anteriores contribuye a la mala crianza de los hijos y por ende a la formación de un hijo calavera. Que suele ser una variante del atenido, el desagradecido y el egoísta.La vida termina enseñándole lo que no aprendió por culpa de la sobre protección, así que es preferible hacer cambios lo más tempranamente posibles en las estrategias de crianza para intentar enderezar estas conductas.Los padres pueden evitarlas si son capaces de aceptar la realidad reconociendo y corrigiendo sus propios errores. Y realizando un cambio drástico que consiste en adoptar una posición firme para no dejarse manipular, ni por el enfermo, ni por la legión de defensores que lo protegen “porque es un ser encantador”.

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