El alcohol y los niños

Diciembre 20, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Hace unos años mencioné en este mismo espacio la consulta que me hiciera una madre atribulada porque al dejar a su hijo de 13 años en una “chiva especializada en rumba infantil”, le daban la bienvenida con aguardiente. La consulta obedecía a su preocupación al darse cuenta que el consumo de alcohol entre los niños de la misma edad de su hijo era la regla no la excepción.No tengo idea qué habrá ocurrido con la empresa de marras dedicada a promover el alcoholismo temprano en los jóvenes. Pero lo que sí se sabe es que muy poco se ha hecho para controlar el consumo de alcohol en la población infantil. El que se esté haciendo muy poco al respecto de una situación tan preocupante, lo confirma la experiencia clínica que diariamente nos muestra el maltrato infantil a través de la irresponsabilidad del consumo del alcohol por parte de los mayores a nivel familiar. Esta experiencia ha sido corroborada por el estudio: “Consumo de alcohol en menores de 18 años en Colombia”, recientemente publicado por la Corporación Nuevos Rumbos en el cual se muestra que: * Colombia ocupa el primer lugar en América Latina en consumo de alcohol en menores de edad.*El consumo comienza en promedio a los 12 años.*El 20% de los consumidores presenta un “consumo problemático”.*La ingesta de alcohol la realizan en su propia casa.*La mitad de los niños consume alcohol delante de sus padres.Ante tan grave perspectiva se ha iniciado la campaña “Cinco sentidos, cero consumo” en la que participan la industria, la policía, el ICBF, las sociedades científicas y los padres de familia. Mis mejores votos por el éxito de tan loable propósito. Sin embargo es prudente recordar que:*Las campañas son golondrinas que no hacen verano, se diluyen con el paso del tiempo y no atacan el problema de fondo a no ser que se diseñen con un seguimiento serio de muy largo plazo. *El gran despliegue mediático solo conmueve por unas pocas semanas mientras se realizan las promesas y las reuniones del más alto nivel, se lanza la campaña con bombo y platillos y la sociedad civil termina de rasgarse las vestiduras.*Esta es una sociedad alcohólica integrada por adictos que se encubren entre ellos.*A la familia, núcleo de la sociedad y del alcoholismo, es difícil llegarle porque al padre adicto lo encubren el cónyuge (co-adicto) y unos hijos asustados.*La irresponsabilidad de los adultos comienza al negar su propia adicción: "? Alcohólico yo? Si yo no tomo todos los días?" Pero se sabe que para considerar alcohólico a alguien basta con no poderse detener después del primer trago, así tome de vez en cuando.*La intervención a nivel familiar es la parte más importante y la más difícil. *Hay que diseñar un plan de acción que permita hacerle ver a las familias con un consumo irresponsable que no son bunkers inexpugnables donde se puede maltratar libremente, porque alguien puede llegar al rescate de las víctimas inocentes. Nota: A mis amables lectores les deseo salud y paz en el año venidero y les informo que por vacaciones del autor, esta columna reaparecerá el 17 de Enero del 2016.

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