Cómo criar un desagradecido

Cómo criar un desagradecido

Junio 26, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

El desagradecimiento está asegurado cuando se cometen los siguientes errores durante el proceso formativo (1):*Considerar que amar es dar; nunca exigir o frustrar.*Frente a una diferencia de criterio en la cual el adulto tiene la razón, este último decide guardar silencio para no indisponerse con el vástago y no “dañar la relación”.*No poner límites a comportamientos y demandas inaceptables por parte del hijo.*Permitirle que irrespete e incomode a los demás y con frecuencia excusarlo o justificarlo. En otras palabras, frente a las ofensas, “pasar agachado”. Pensando que de esa manera se le trasmite confianza y autoestima.*Dejarlo que se entrometa en conversaciones, decisiones o temas deadultos; creyendo que gracias a ese mecanismo se lo está preparando mejor para la vida. Cuando en realidad lo que se está logrando es simplemente confundirlo y hacerlo todavía más inadecuado para defenderse de manera independiente.*Hacerle concesiones que no se merece.*Pasarle por alto, o peor aún, divertirse con sus pilatunas.*Enseñarle que los padres tienen la obligación permanente de satisfacerlo y complacerle todos sus deseos.*Creer que la crianza es un proceso democrático y que-frente al conflicto- la opinión del niño vale lo mismo que la del adulto responsable y bien informado.*Hacerle creer que los padres siempre le van a solucionar sus problemas.*Evitarle enfrentar las consecuencias negativas de sus actos.*Justificar sistemáticamente sus faltas e incumplimientos.*Creerse las mentiras y, ante las dudas generadas por los comentarios, no verificar nada.*Recompensarlo por cosas que son su deber. Como por ejemplo darle un premio especial por mantener su cuarto arreglado, un adecuado rendimiento académico o por ser respetuoso con los demás.*Celebrarle cada tontería que hace como si se tratara de una gran genialidad; en los deportes, aplaudirlo por cada jugada como si eso fuera a mejorarle su autoestima. El niño se da cuenta que tanta alharaca es exagerada y eso aumenta su inseguridad.*Darle todas las comodidades que sus padres nunca tuvieron de pequeños. Con ello, el progenitor que vivió penurias económicas de niño, cree alejar el fantasma de la pobreza y las deprivaciones de su propia infancia. Y logra, sin proponérselo, que el hijo se forme una idea totalmente equivocada del mundo, el dinero y el esfuerzo.*Sentirse culpable si no hace todo lo anterior.La presencia de uno o varios de los puntos anteriores contribuye a la malacrianza de los hijos y por ende a la construcción de un desagradecido.Pero puede también generar hijos inútiles, atenidos, insensibles, facilistas, desmotivados, egoístas o irresponsables. Circunstancias todas, que llevan al joven a creer que no está obligado a tener consideración con nadie y mucho menos con un progenitor que no merece ser respetado porque se le ve el miedo. Los padres pueden evitar estas conductas reconociendo y corrigiendo sus propios errores.(1) Tomado de: “Bajo la lupa del psiquiatra”, C.E. Climent, próximo a publicarse.

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