Amor no es tolerancia boba

Noviembre 13, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlos E. Climent

Los jóvenes que nunca fueron reprendidos por sus padres cuando realizaban actos que vulneraban los derechos de los demás, tienen una posibilidad mucho mayor de tener serios problemas de conducta como adultos, que aquellos que tuvieron unos padres que hablaron claro y fueron un modelo de consistencia y rectitud.Los hallazgos de una investigación realizada en 52 colegios de la ciudad de Cali*, orientada a definir los factores individuales y familiares asociados al abuso de drogas entre los adolescentes, muestran que el factor más estrechamente relacionado con al abuso de drogas era la percepción que los menores tenían de desinterés de sus padres. Manifestado en la incapacidad parental de controlar conductas inaceptables, entre ellas el consumo de drogas y alcohol.El mencionado estudio realizado hace años tiene conclusiones que hoy son más válidas que nunca, pues la totalidad de las drogas, incluyendo el alcohol, están en todas partes y los jóvenes las están consumiendo sin control. Gracias entre otros factores al narcomenudeo que, tardíamente un estado incompetente está registrando como el que, alimenta las redes criminales que han hecho invivibles las ciudades colombianas.Si bien es indispensable que se tomen medidas gubernamentales para combatir el negocio desde su base, la labor fundamental se debe realizar en el seno de la familia. Ya que los padres cada vez lucen más debilitados no solo frente al consumo de sustancias de sus hijos sino frente a sus conductas irresponsables y mentirosas al respecto de las cuales no dicen nada.El trabajo clínico con las familias agobiadas por los problemas de sus hijos confirma que no hay jueces más implacables al respecto de las conductas parentales laxas que los mismos hijos, que ya de adultos, resienten que no los hayan preparado mejor para funcionar en la sociedad. Y lamentan tener unos padres:* Asustados, permisivos, sin criterio, ignorantes o perezosos que les dejaron mentir y salirse con la suya.* Que siempre los sacaron de todos sus problemas.* Que no los prepararon para el duro trajinar de la realidad.* Que no lograron convertirse en modelos de firmeza, responsabilidad, honestidad y obediencia de las normas de la sociedad. Y que por el contrario fueron un modelo de inconsistencia y manipulación.En consecuencia levantaron hijos pobremente equipados para tomar decisiones, o seleccionar amistades, socios o trabajos. Situación que los fue llevando a buscarle atajos a la ley. Lo que años más tarde les significó enfrentarse a la inexorable realidad de las sanciones legales.Estos hijos, al igual que los adolescentes del estudio mencionado, reclaman a sus padres con un: “Si me hubieran guiado con criterios más estrictos, mi vida hubiera tenido otro destino”.*Climent, C. y de Aragón, L. Factores asociados con el uso de drogas entre los estudiantes de secundaria en Cali, Colombia Médica, Vol.17 No.2 ,1986.

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