¿Y quién responde?

Marzo 30, 2012 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Es evidente que la movilidad en Cali mejora gracias a la paulatina inauguración de algunas de las megaobras y al progresivo ordenamiento del tránsito en lo referente a normas, leyes y estrategias. Concomitante a ello hay un innegable ambiente de optimismo a nivel de desarrollo empresarial con el regreso de una de las grandes compañías multinacionales, la llegada de cadenas hoteleras de talla mundial, grandes proyectos frutícolas y la cada vez más frecuente visita de inversionistas interesados en establecerse en la región.No obstante los tan esperados y anhelados buenos vientos que soplan en la ciudad, es imposible sustraernos de una realidad palmaria y es que Cali es centro de una gran metrópoli que conjuga los intereses de los municipios de Yumbo, Palmira y Jamundí y en ese sentido lo que sucede en ellas y en el trayecto hacia ellas tiene todo que ver con Cali. En la medida en que no se haga con las administraciones de las cuatro poblaciones un trabajo conjunto en busca de los intereses comunes, muchos de los esfuerzos que se están haciendo por impulsar al Valle como un centro de inversión y desarrollo podrían perderse.En el caso específico de Yumbo, es de amplio conocimiento que al ser un municipio en el cual se establecieron grandes industrias de la región, es un centro generador de riqueza y siempre se ha valorado como tal. Gracias a lo anterior es también claro que son miles de empleados que con su trabajo diario derivan su sustento allí en Yumbo y en ese sentido desde lo público se deben tener en consideración sus intereses y necesidades para garantizarles una buena calidad de vida, porque las empresas donde laboran en su mayoría ya lo hacen.¿Teniendo en cuenta la importancia de Yumbo para la metrópoli, cómo es posible que la movilidad allí haya llegado al nivel de postración actual? Un polo de desarrollo prácticamente aislado de Cali por una falla grave en una serie de factores cuya adecuada ejecución no es tan difícil, pero sí requiere superar una pobreza mental que pareciera estar enquistada en quienes tiene la capacidad de ejecutar.En la entrada de la vía Cali-Yumbo por Sameco hay un carril inhabilitado del todo porque es un paradero informal de buses, venta de arepas y claro, minutos de celular. Más adelante y casi a diario, accidentes, de manera que más carriles inhabilitados y la Policía de tránsito suele atender sólo el incidente, pero no la congestión del tráfico. A veces el tema es tan grave, que por el bloqueo es necesario desviarse hacia la carretera vieja Cali-Yumbo donde puede uno encontrarse con un tema similar, o con una laguna que no permite el paso y que existe simplemente porque la Empresa de Servicios Públicos de Yumbo no ha hecho el debido mantenimiento a los desagües.Pasemos a la vía Cencar-Yumbo. Una inversión multimillonaria (4.100 millones de pesos) y tardía, en la rehabilitación y el realce de la carretera. Este trabajo tan necesario tiene la vía convertida en una trocha y la falta de planeamiento para lograr una adecuada movilidad es absoluta. Algo similar ocurre en la rehabilitación de la calzada norte-sur antes del roundpoint de Yumbo. Como parte de la debida diligencia, cualquier inversionista responsable analizará a la ciudad como la metrópoli que es, y tal como están las cosas, probablemente algunos se replantearán establecerse en Cali o sus alrededores porque sin movilidad y calidad de vida para los empleados, no vale la pena jalarle.

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