Somos un poco básicos

Septiembre 13, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Confieso que soy escéptica frente a las encuestas de opinión en general. Pienso que los colombianos terminamos opinando lo que dicen Julio Sánchez, Darío Arizmendi, Néstor Morales y Vicky Dávila y que rara vez nos tomamos el trabajo de ir al quid de los asuntos que nos aquejan como país. Por ese pecado sufre en alguna medida Juan Manuel Santos y ha sufrido por lo mismo nuestro alcalde, Rodrigo Guerrero.Hubo una época en la cual el Alcalde punteaba en las encuestas -pero de abajo hacia arriba- y el fenómeno empezó a crear pánico. ¿Por qué, si era la gran esperanza? Guerrero escogió ejecutar y no figurar y muchos le pasaron factura por ello. Querían bombo, cemento, ruido, y de eso en la Administración Municipal no había mucho por ese entonces.Guerrero de repente empezó a twittear sobre lo que se está haciendo, pero sobre todo, comenzó a tener visibilidad por la ejecución de una de las seis líneas estratégicas de su Plan de Desarrollo: proyección global. El éxito de la Cumbre del Pacífico y de los Juegos Mundiales le trajo los réditos necesarios en términos de popularidad y ahora sí la gente siente que Cali se está transformando. Según la última encuesta Gallup, el 48% de los encuestados piensan que en Cali las cosas están mejorando, frente a la anterior medición llevada a cabo en Junio y que había arrojado la cifra de 46%.La verdad es que es merecidísimo que Guerrero tenga índices más positivos de popularidad y que eso se esté traduciendo en un ambiente favorable para la ciudad, sin embargo me preocupa lo endeble de ese sentimiento porque pareciera depender del componente rifas, juegos y espectáculos de una línea estratégica, y no de lo verdaderamente sustancial de la gestión en la administración pública. En ese sentido, se acaba el show y corre el riesgo de caer nuevamente en las encuestas.Ahora, si nos vamos al Plan de Desarrollo, el universo de lo planteado es de tanta contundencia para la ciudad, que lo responsable antes de emitir una opinión o información sería el análisis de ese documento, los Informes de Gestión y el último Informe de Calidad de Vida realizado por Cali Cómo Vamos. Eso daría el verdadero diagnóstico de lo que se hace y está por hacer.De las seis líneas estratégicas trazadas en CaliDA, una ciudad para todos (equidad, bienestar, prosperidad, entorno amable, proyección global y buen gobierno) hay avances significativos sobre todo en lo referente a las tres últimas. Tenemos obras de infraestructura, la movilidad mejora, el MIO funciona, avanza la renovación urbana, se percibe liderazgo en la consolidación de la ciudad región y sin duda nos estamos proyectando al mundo. Ha sido fundamental la mejora en temas de buen gobierno y hay que mostrar en términos de servicio, confianza y participación ciudadana.No obstante, según los Informes citados, faltaría mucho por hacer en la “acción multidimensional a través de la intervención en Territorios de Inclusión y Oportunidades (Tios)”. La incoherencia de las cifras de organismos oficiales o la falta de voluntad de los mismos de proveerlas todavía no permiten tener un panorama claro sobre el impacto de la labor en Educación y acceso a Acueducto y Alcantarillado. También urge una intervención radical para evitar la mortalidad infantil y en concientización de la protección del medio ambiente estamos lejos del ideal.Evidentemente quien pasa factura por lo que queda pendiente es el futuro de la sociedad misma, ojalá el show no se robe la atención de lo relevante.

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