¡Qué desplante!

¡Qué desplante!

Abril 26, 2018 - 11:40 p.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Wigy Daza, Valentina Tuiran, Alexandra Gutiérrez, Ruby Bejarano, Evin Berrío, Kevin Daniel y otras 19 personas viajaron la semana pasada a Bogotá, algunos por primera vez. Hicieron el turismo de rigor y muy a las 2:30 de la tarde del viernes 23 estaban en la Universidad de los Andes, listos para su anhelado encuentro con los candidatos presidenciales para hablar de lo que a ellos les preocupa. Los 25 representaban la población de 15 millones de niños, niñas y adolescentes de Colombia (32% de la población).

Confirmaron su asistencia al evento Humberto de la Calle, Viviane Morales y Gustavo Petro. De las campañas de Iván Duque y Sergio Fajardo, las dos candidatas a la vicepresidencia habían manifestado su intención de asistir, pero como por ley la política de infancia y adolescencia debe ser conducida directamente por el Presidente, su amable oferta fue negada. Esos dos candidatos, además de los otros que faltaban no confirmaron. En últimas, solo llegaron Gustavo Petro y su candidata a la vicepresidencia, Ángela Robledo.

Fue un tremendo desplante no solo al grupo que representaba a un segmento significativo de la población, sino a NiñezYa, los promotores del encuentro, a Caracol Radio, el periódico ADN y todos quienes se habían sumado a la iniciativa con la convicción de que podía ser la hora de los niños. Triste, por decir lo menos y más ante el hecho que ya se había tenido que cancelar un encuentro similar organizado por Rtvc y Unicef que estaba programado ese mismo día en horas de la mañana.

Claramente los candidatos no midieron el valor del encuentro en la Universidad de los Andes. Esos niños y adolescentes no salieron de la nada, no llevaban preguntas, dudas, deseos e inquietudes irrelevantes. NiñezYa es una organización compuesta por 100 organizaciones de la sociedad civil, entre ellos Plan Internacional, las Fundaciones Éxito, Alpina, Saldarriaga Concha y Restrepo Barco, Empresarios por la Educación, Save The Children y Proantioquia, entre otros. Ellos, además de haber consolidado un juiciosísimo documento que plantea la situación real de la niñez y adolescencia en Colombia, han organizado foros regionales como “ejercicios participativos para reconocer territorio, identificar problemáticas y plantear propuestas al futuro”.

Ese grupo de 25 seres humanos estaban preparados y muy bien. Ellos pueden discutir de tú a tú con el que sea, sus preocupaciones con respecto a violencia y abuso sexual, maltrato físico, asesinatos, inequidad, abandono, educación, desaparición, paz, conflicto y trata de niños y adolescentes.

En últimas el objetivo de NiñezYa es que los temas concernientes a la equidad y los derechos de los niños, niñas y adolescentes queden trazados en la ruta de las campañas presidenciales, sean una prioridad para quien sea elegido y se incluya dentro del Plan de Desarrollo 2018-2022. Elevar las necesidades y derechos de los niños y que continuemos reforzando lo logrado con el Código de Infancia y Adolescencia y la Estrategia (ley) de Cero a Siempre para la Primera Infancia, es lo correcto, lo evidente y el paso obvio para cualquier candidato con visión de futuro.

Independientemente de quién haya sido el candidato que sí llegó, lo censurable es el desplante de quienes no lo hicieron. Nos dieron a entender que poco les importa lo que sucede con 15 millones de personas y además le hicieron el fo a un grupo de empresarios quienes seguramente han aportado o han pensado aportar económicamente a sus campañas. Claramente no se merecen ni un centavo.

Sigue en Twitter @CarlinaToledoP

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