¡No son de la calle, son de todos!

Marzo 01, 2013 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Afortunadamente con la edad y la madurez uno va creando una piel de cocodrilo que contribuye a que resbalen insultos, críticas, rumores y cualquier cosa que en últimas busque afectar la luchada y muy valorada paz y tranquilidad. Mi logro se vio vulnerado hace unos días por un pedacito de gente de unos seis años a quien todavía no comprendo cómo le cabía tanto veneno en el cuerpo. La andanada de improperios, groserías e insultos que recibí fue porque tomé unas fotos de él y cuatro menores de edad que lo acompañaban en una esquina haciendo maromas y pidiendo dinero por ello. Evidentemente pregunté por sus padres y la piel de cocodrilo tuvo serias fisuras con la respuesta dirigida a mí como ser humano, pero que en últimas terminó afectándome fue porque reflejaba la situación de abandono de ese grupo de niños.Sé que no soy la primera a quien eso le sucede, pero sí quisiera ser la última y que el esfuerzo que está impulsando el Gobierno para la erradicación del trabajo infantil sea asumido por todos y cada uno de nosotros, porque somos unos veedores valiosísimos para esa gestión.Con el fin de concretar el compromiso, el Gobierno estableció unas metas concretas, lo cual por primera vez en la historia del país pone esta lucha en un nivel bien distinto a las simples buenas voluntades de los planes nacionales anteriores. La política está integrada a la Estrategia contra la Pobreza Extrema y el Desplazamiento -Red Unidos- y busca retirar antes de 2014 al 35% de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que conforman el mercado del trabajo. Eso equivale a 618.853 NNA. Si se calcula de a cinco NNA por esquina, el resultado son 123.770 esquinas y en una ciudad de 2.200.000 habitantes como Cali, en teoría podríamos erradicar la problemática en cuestión de días con el simple hecho de denunciar.Para llegar al objetivo establecido, el Gobierno ha sido consciente que no puede gestionar en solitario y que las alianzas público privadas son fundamentales. También ha promovido que la estrategia haga parte de los Planes de Desarrollo departamentales y municipales. Según el documento Desarrollo de la Política para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil 2012, el Departamento del Valle invertirá en el 2013 $13.000 millones de pesos en la implementación de la estrategia. Cali, por su parte, invertirá en el Programa de Promoción, Prevención, Inclusión y Generación de Oportunidades con NNA y Jóvenes la cifra de $842.406 millones. Pensaría uno que con esos montos de dinero se podrá lograr el objetivo del Gobierno, y marcar la pauta a nivel nacional.Sin embargo, como ya lo planteé, la corresponsabilidad de todos y cada uno de los ciudadanos en la erradicación del trabajo infantil es inmensa. Afortunadamente existen los medios para facilitar la denuncia. Uno de ellos es a través de www.yodigoaquiestoy.com, un conjunto de herramientas creada por la Fundación Telefónica para teléfonos inteligentes y a través de las cuales se pueden subir fotos y ubicación de niños trabajadores. En el twitter @ICBFColombia también se puede hacer lo mismo. El mensaje es que “cuando reportas un caso de trabajo infantil, cambias una historia”. Cada uno de nosotros puede marcar la diferencia y es con un simple acto: dar la limosna y alimentar un ciclo de pobreza y abandono; o tomar una foto, subirla a las redes sociales mencionadas y cambiar una vida (o varias). La decisión es de cada cual, yo ya tomé la mía.

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