No nos vengan con cuenticos

Abril 29, 2011 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Claramente la inseguridad que se vive en Cali es más que una mera percepción. Es una realidad que se propaga y en extremo preocupante. No obstante, de ahí a que cometamos el error de escoger como nuestro próximo burgomaestre a quien más promesas haga para combatir el flagelo, hay mucho trecho. Cali requiere de una persona que reuna la capacidad de manejar todos los problemas de la ciudad de una manera integral, además de garantizar prácticas de buen gobierno.De momento son 24 los candidatos a la Alcaldía y pululan quienes pretenden conseguir simpatías y votos cabalgando sobre el miedo que tienen muchos de los habitantes de esta comarca. Son precisamente esos de los cuales nos debemos cuidar, porque su afán es netamente oportunista y pretenden suplir su falta de visión y sus falencias para plantear políticas públicas, instigando todavía más temor por nuestro futuro.Evidentemente no se puede minimizar el problema de la inseguridad, pero están las cifras analizadas y contamos desde el lunes con una estrategia de 10 puntos en la cual están delimitadas las responsabilidades tanto del Municipio como del Gobierno Nacional. En otras palabras, el tema ya está dimensionado y considero que sobrediagnosticado. Ahora precisamos que las soluciones se pongan en marcha.Ciertamente Jorge Iván Ospina tiene la obligación de comprobar a los caleños que votaron por él y a los que han apoyado su gestión, que sí tiene vocación de liderazgo. No obstante, como caleña espero a partir de enero mucho más que un Alcalde Policía y por eso es urgente conocer de los candidatos un programa de gobierno responsable y coherente. Entre los puntos que debe tener un programa para Cali, la educación es una prioridad. El Gobierno le ha dado a este tema la categoría que se merece y aquí debemos obrar acorde, porque la educación es transversal a todas las otras necesidades de la ciudad. El actual Alcalde ha hecho un esfuerzo inconmensurable por ampliar la cobertura con proyectos de la envergadura de la Ciudadela Un Nuevo Latir, sin embargo, según el Banco Mundial, en Colombia estamos lejos de tener la calidad requerida por los indicadores de los Objetivos del Milenio y lo que exige la misma globalización. Concomitante a la calidad en las matemáticas y lectoescritura de nuestros niños, debemos revivir la olvidada cultura ciudadana, implementar una educación sexual dirigida a prevenir embarazos indeseados y enaltecer la cultura como medio para cortar ciclos de violencia e intolerancia.Por otro lado se encuentra el tema de la infraestructura. Estamos urgidos de garantizar a la ciudadanía una adecuada movilidad tanto en el transporte público como en el privado. Evidentemente las megaobras contribuirán a ello una vez se inauguren. No obstante, debemos lograr que el MÍO sea un transporte verdaderamente masivo e incluyente con los cientos de miles de usuarios de motos y bicicletas que entorpecen el paso de vehículos más pesados y ponen en grave riesgo sus vidas.Frente a los problemas que afrontamos por el invierno, deberá generar suspicacia un candidato/a que no esté comprometido/a con la protección del medio ambiente y hablando de las medidas que se deben adoptar a futuro con un profundo conocimiento de causa.No podemos permitir que nos velen el pensamiento sensato a punta de terror, porque en Cali necesitamos a quien dé la talla en mucho más que sólo seguridad. Así que no nos vengan con cuenticos, aquí es con obras maestras.

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