¿Me regalas un tintico?

Marzo 13, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

El Dane anunció que en Cali disminuyó el desempleo de mujeres en tres puntos porcentuales entre 2011 y 2014. Semana por su parte informa que según la OIT, Colombia es el segundo país con más mujeres en cargos directivos. Esto pareciera ser una buena noticia.Sin embargo, en el New York Times Sheryl Sandberg, COO de Facebook y el profesor de Wharton y especialista en recursos humanos, Adam Grant, publicaron una serie de artículos sobre las mujeres en el sitio de trabajo y los problemas que ellas allí enfrentan. En uno de los artículos -el cual giraba en torno de la realidad que las mujeres colaboramos más pero no vemos los beneficios de ello- mencionaron cómo en la empresa para la cual trabaja una amiga de ellos, el Presidente de la Junta Directiva le pidió que le trajera un café. Da la casualidad que esa amiga a quien le pidieron “el tintico” es nada más y nada menos que la CEO de la Compañía. Hay pues en Cali 73.000 mujeres más trabajando sobre todo en el sector servicios, y Colombia puntea globalmente con algunas en altos cargos directivos. La pregunta del millón es ¿sí se les está valorando por lo que en realidad pueden aportar a las Compañías como mujeres y como profesionales? ¿A quienes están capacitadas para ello se les tiene en cuenta para los más altos cargos directivos? Francamente, lo dudo. Recuerden que salarialmente están entre un 25 y un 33 por ciento debajo de los hombres en carreras y labores afines, aunque trabajan en promedio a la semana 10 horas más que los hombres. Y esas son sólo algunas cifras relevantes.Dirán que claro, las mujeres trabajan más en lo obvio: el cuidado de los hijos, en los quehaceres del hogar, en mantener la vida de toda la familia en orden. ¡Por supuesto!, en eso también, además de ser quienes se ofrecen incondicionalmente a trabajar a deshoras para que los proyectos salgan adelante; además de ser quienes promueven el trabajo en equipo (por su instinto ‘comunal’), además de ser quienes orientan y ayudan con paciencia y dedicación a sus coequiperos o entrenan con gusto a los colegas más junior. ¿Entendido el punto cierto? Según un estudio citado por Sandberg y Grant, “a los hombres les gusta contribuir con aquello que es más visible y son muy vocales con lo que hacen. Las mujeres son de más bajo perfil y se comprometen con actividades que consumen tiempo como ayudar a otros y guiar a los colegas”. Esos aportes femeninos tristemente tienden a desaparecer cuando se trata de ascensos y proyecciones, aunque claramente ambos perfiles son fundamentales para el buen funcionamiento de una Compañía. Está demostrado que los equipos con mayor comportamiento colaborativo obtienen mejores resultados, ventas, calidad, efectividad, retorno a la inversión, satisfacción del cliente y se comunican más efectivamente. La conclusión de Sandberg y Grant es que así como se evalúan las competencias individuales, se debieran analizar las acciones ‘comunales’. Es una manera de valorar y visibilizar algo que es indispensable en toda organización. De igual manera, aconsejan a los hombres no necesariamente empezar a callar, pero sí usar sus voces para atraer atención y visibilizar los aportes y las competencias de las mujeres. Finalmente repito, es el conjunto de características masculinas y femeninas las que garantizan la sostenibilidad en un mundo que valora cada vez más otro tipo de cualidades competitivas en las empresas con las que se hacen negocios.

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