La tormenta perfecta

Enero 29, 2016 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Hablar del Valle del Cauca y su futuro es pan de cada día en muchos contextos sociales, empresariales y políticos; finalmente a todos nos interesa. En ese orden de ideas, no sorprende que un centro de pensamiento haya convocado esta semana a un grupo de personas para una lluvia de ideas sobre la región. Lo que sí fue impactante fue el alto nivel de la discusión y que este fuese llevado a cabo principalmente por mujeres. Grandes cosas sucederían en esta región -y en el país- si hubiera un mayor liderazgo femenino incólume en los sectores público y privado.Debo aclarar que lejos estoy de ser una feminista de esas que claman igualdad de género. Soy mujer, orgullosa de serlo y me gustan enormemente las cualidades que tenemos las mujeres y que nos diferencian de los hombres. También me gusta que mi pareja sea un caballero y que me abra la puerta del carro, que pague las cuentas cuando me invita a comer o a viajar, que sea detallista y generoso conmigo porque soy su mujer, no su mejor amigo.Sin embargo, también me gusta que se valoren y califiquen mis competencias y cualidades profesionales y aquellas que son propias de mi género, de la misma manera como se valoran las que de los hombres y las que los caracterizan a ellos. También me gusta que en una organización se aprecie que son tan fundamentales las mujeres en todas las capas, como lo son los hombres.‘Inclusión consciente’ se le llamó a lo anterior durante un conversatorio en el pasado foro económico mundial (WEF) de Davos. Allí un grupo de líderes -hombres y mujeres- concluyeron que la cuarta revolución industrial, en la que ya estamos inmersos, va a transformar los lugares de trabajo, la tecnología hará que unos trabajos sean obsoletos, pero también creará otros y en este panorama las cosas se pondrán aún más difíciles para las mujeres. Un estudio realizado por Mercer -compañía global consultora en recursos humanos-, publicado en paralelo al Foro de Davos, y llamado When Women Thrive, Businesses Thrive (Cuando las mujeres progresan, los negocios progresan), comienza diciendo que en términos de brechas de género, las mujeres estamos todavía a 118 años de alcanzar a los hombres en oportunidades laborales, educación, salud y participación política. Afirma que quienes obviamente pueden mejorar esto son los empleadores y líderes quienes tienen el rol crítico de dar ejemplo, abrir la discusión y llegar a acuerdos para orientar a las comunidades a pensar y actuar de manera diferente.La pregunta de siempre es, ¿existe la voluntad de abrirse y enganchar los talentos tanto de hombres como mujeres? Aunque es evidente que a mayor inclusión mayor progreso individual y organizacional, pareciera que la respuesta en general es NO.Es gratificante saber que América Latina es la única región analizada que se ha acercado a la meta de lograr paridad de género en el plano profesional antes de 2025. Actualmente el 17% de los ejecutivos de alto nivel son mujeres, pero está proyectado que para 2025 haya incrementado a 44%. Es también la única región en la cual es más probable que sean las mujeres quienes reciben ascensos, y esto en todos los niveles.A la hora de establecer estrategias y planes en las organizaciones, vale la pena tener en cuenta que cuando las mujeres progresan todo un grupo humano progresa. Se genera innovación y crecimiento y es lo que genera el avance de una sociedad. Esa Tormenta Perfecta termina siendo una situación en la cual todos ganan.

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