La banalización del mal

Mayo 11, 2017 - 11:55 p.m. Por: Carlina Toledo Patterson

En el año 2005 el príncipe Harry de Inglaterra se fue de rumba vestido con uniforme nazi y un brazalete con una esvástica. Las imágenes causaron estupor a nivel mundial y fue otro gran escándalo que tuvo que afrontar la familia real. Claramente el jovencito, quien entonces tenía 20 años, no dimensionó la carga simbólica de su ocurrencia, ni la medida en la cual estaba banalizando un hecho -la Segunda Guerra Mundial y el exterminio de 6 millones de judíos- que causó tanto daño a la humanidad. ¿Ignorancia? ¿Insensibilidad? Claramente una combinación de las dos.

Por otra parte, recuerdo que el primer contacto que tuve con Chompos fue a través de un meme/momo de Hitler. Desde ese día tengo mi ‘raye’ con el tema porque me aterra que exista en este mundo un par de generaciones de seres humanos que no tengan el conocimiento de la carga histórica de ciertos hechos y personas aberrantes y que por consiguiente sean capaces de crear humor negro al respecto.

La consecuencia de lo anterior es que van surgiendo grupos como Chompos, un grupo de Facebook, presuntamente cerrado, con 28.890 seguidores, de universitarios para universitarios, pero al cual parecieran aceptar personas sin mayor filtro porque conozco de adolescentes no universitarios que tienen acceso a él. Chompos se autodefine como “un grupo liberal de trolleo” y advierte en su página que “Al ingresar al grupo usted acepta tolerar todo lo que vea en él, incluso cuando no esté de acuerdo”. De manera que en últimas, no hay límites: racismo, clasismo, justicia social, género, mujeres, todo es sujeto de humor negro con la justificación de la libertad.

Evidentemente Chompos -que hoy en día se llama Cycar Movimiento cristiano- es un grupo entre mil, todos los cuales resultan siendo más el reflejo de un estado general de la situación mental de un par de generaciones. Posiblemente un par de generaciones que no han leído y a quienes no les han leído. Un par de generaciones desconectados del pasado histórico y por eso capaces de banalizar el mal y volverlo un chiste.

No obstante, esa es la realidad y a la realidad hay que ponerle el pecho, porque a los grupos pueda que los hagan cerrar, pero ellos mutan con otro nombre pero siguen haciendo de las suyas... y seguirán haciéndolo. De manera toca hacerles contrapeso precisamente con lo que los creadores y promotores de este tipo de grupos no tienen: educación, instrucción, sensibilidad. Y hay que conocerlo para poder combatirlo.

Es un hecho que a Chompos y a sus seguidores les parece un gran chiste el Holocausto y el antihéroe Hitler. No son los únicos. Así que es hora de sentarse a hablar con los hijos sobre Hitler. Ver documentales sobre el origen de la guerra y sus consecuencias y de esto en Youtube hay miles (ver: https://www.youtube.com/watch?v=B1VJrNJZcQ0), leer sobre cómo ese conflicto se hubiera podido evitar (Churchill, Hitler and the Unnecessary War, escrito por Patrick Buchanan por ejemplo), hacer una visita virtual al campo de concentración de Auschwitz – Birkenau en http://auschwitz.org y sin lugar a dudas, leer El diario de Ana Frank y la obra maestra de Leonardo Padura, El Hombre que Amaba los Perros, para tener una dimensión del alcance sicológico del conflicto.

Como ciudadana responsable y como madre esperaría del Ministerio de las TIC un poco más de control, aunque sean paños de agua tibia. Entretanto, como ciudadana responsable y como madre combatiré estos grupos de la única manera que lo sé hacer: educando.

Sigue en Twitter @CarlinaToledoP

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