Ese gran 7

Junio 08, 2017 - 11:40 p.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Es difícil no seguirle la pista a una estrella como Cristiano Ronaldo. Hace muchos años lo hago y no precisamente porque sea una gran aficionada al fútbol, porque de eso no sé sino lo que es un gol.

A CR7 le he visto múltiples cortes de pelo, un par de novias, alguna variedad en los colores de sus uñas, muchos carros, vestimentas, patrocinios, dobletes, tripletes, velocidades, torneos y copas ganadas.

De todo lo anterior, lo que me ha mantenido fiel a mi afición por este hombre/marca es que es una máquina de disciplina en el deporte y así es como me hubiera gustado que se posicionara. La realidad es que tiene todas las características para haber sido un héroe por disciplinado y buen ser humano y no por lo que ha ganado, se pone o lo que posee. Creo que a sus 32 años, todavía tiene en sus manos marcar la diferencia en un par de generaciones de niños/niñas perdidas en el materialismo del jet set mundial y queriendo acumular dinero para ser y tener como las figuras que siguen por Instagram.

De Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro se habla como un futbolista, modelo y empresario portugués. Claramente no sería ni modelo, ni empresario actualmente si no se hubiera convertido en el figurón futbolístico que es, porque de pronto no habría desarrollado su físico hasta el nivel que lo ha hecho y tampoco tendría los recursos económicos para estar construyendo hoteles por doquier. Y como aquí de lo que estamos hablando es del futbolista y atleta de élite, la historia de sus logros es verdaderamente impresionante. Desde su paso por Manchester United -donde heredó el 7 de David Beckham, hasta el traspaso al Real Madrid y sus 8 años allí, todo han sido logros: Balones de Oro, Botas de Oro, conquistas en Copas, Supercopas, Eurocopas, ligas, premieres y cuanto torneo se le ha atravesado.

Es larga la lista de características que hacen de Cristiano Ronaldo algo especial y son características que uno quisiera que se valoraran más en el mundo de los niños y jóvenes. Es un hombre que se ha hecho a sí mismo, porque nadie le ha regalado nada, ni ha heredado nada de nadie. Él es lo que él mismo ha construido. Lo ha hecho con paciencia, porque no todo se le ha dado cuando lo ha querido; lo ha hecho con persistencia porque ha trabajado -y duro- por lograrlo. Se fijó unas metas claras y todos sus actos han sido coherentes con ello, además ha luchado con pasión por lograr la excelencia.

Me gusta mucho que se quiere a sí mismo, porque quien tiene confianza en sí mismo puede confiar en los demás. Es ambicioso y soñador y quien tiene eso sale a ‘comerse al mundo’ y pienso que además es un ser humano considerado con los demás, sensible con causas sociales y es tan humilde que se permite llorar en público y delante de millones de personas. Debo decir que además admiro que no ha caído en la horrible moda de los escándalos nocturnos y de los tatuajes, esto último porque quiere poder donar sangre.

Evidentemente CR7 no es un santo. Hace unos años fue cuestionado por presunta evasión fiscal al ocultar en las Islas Vírgenes algunos de sus ingresos por derechos de imagen, lo cual de comprobarse, lo haría un ladronzuelo de cuello blanco y hasta ahí llegaría mi admiración, porque los seres humanos debemos ser íntegros en todo sentido.

Entretanto, es claro que disciplina es la palabra que define a Cristiano Ronaldo. Disciplina es también sinónimo de éxito para los buenos seres humanos que tienen metas claras. Ese es el camino.

Sigue en Twitter @CarlinaToledoP

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