A replantear estrategias

Diciembre 04, 2015 - 12:00 a.m. Por: Carlina Toledo Patterson

Hoy, frente a la Clínica de los Remedios se presta el servicio de lavado de carros. Allí hay una persona quien además de cuidar el vehículo mientras usted hace una vuelta, se lo lava. Un combo 2x1 de esos en que los colombianos somos expertos. Que el agua escasee, pues evidentemente eso es problema de los demás, porque primero el negocito. Por otra parte, quien transite por detrás de la Fundación Clínica Valle del Lili, puede ver la cima del gran chorro de agua de la fuente que se instaló al lado de la cafetería de la institución. Claro, la estética es fundamental, dar ejemplo de ahorro de agua de pronto no. O ¿qué tal la infaltable ‘manguereada’ para limpiar terrazas o parqueaderos? Obvio, si acaba de llover de seguido por unas cuantas semanas ¿cuál es el tal cuento de sequía?En realidad es sorprendente lo indolentes, inconscientes e ignorantes que somos frente a lo delicado que puede ser una escasez de agua. Se nos olvida que ahí caemos todos y que claramente es un ejercicio de humildad y democracia que nos puede dar la naturaleza porque la sed y la incomodidad sería de todos por igual.Entretanto, en enero de este año Edmund ‘Jerry’ Brown, el Gobernador de California (EE.UU.), declaró el estado de emergencia ante una de las sequías más graves que se haya registrado en la historia. Suman ya cuatro años de precipitaciones por debajo de lo que requieren los acuíferos para cargarse, los cultivos para crecer, el ganado para sobrevivir y las personas para tomar. En semejante estado tan prospero y pujante, los 40 millones de habitantes están sujetos a restricciones ante las cuales han sido solidarios y en el año redujeron el consumo de agua en 27%.California se convirtió en la mayor economía de Estados Unidos a pesar de las limitaciones que le imponía la naturaleza. La región semi árida requirió miles de millones de dólares en inversiones para poder acceder al agua que se origina en las montañas de la Sierra Nevada. El problema actual es que además de la falta de lluvia, en la construcción de prosperidad agotaron los recursos. Ahora se encuentran, según expertos, mas ante una mitigación de desastre, que de una adaptación obligada a cambios ambientales.Algunos pensarán que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, porque en Colombia no vivimos con limitaciones impuestas por la naturaleza. Es cierto. Pero lo indiscutible es que el recurso del agua no es infinito y si no nos ponemos en la tarea de cuidarlo desde ya, podríamos estar pensando a futuro también en mitigación de desastres.En Septiembre tuvimos en Cali el día más caliente que se haya registrado en la historia: 35.7 grados centígrados a la sombra. Normalmente somos una ciudad en la que las precipitaciones son de unos 1.600 mm en el Sur y 1.000 mm en el Norte, pero este año en promedio el descenso ha sido de cerca del 70%. Los ríos están secos y las tierras también.Pareciera que no queremos asumir que el mundo ya no tiene la abundancia de antes y eso requiere de cambios en nuestros hábitos. A manera de bienvenida a Cristina Arango, la futura Gerente de Emcali, y en cuyas capacidades confío plenamente, quiero pedirle que reflexionemos acerca de cómo lograr que cada caleño lleve puesta su responsabilidad para con el futuro del agua de todos. Los planes del Gobierno de #AhorroAgua y la resolución 726 que impone sanciones al desperdicio, son excesivamente tímidos y no nos han tocado. La estrategia requiere firmeza.

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