Votar por…

Mayo 29, 2014 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

En las grandes ciudades muchos votaron por su seguridad, por un mejor espacio público, por el transporte masivo, la bicicleta y el peatón, por el respeto a lo preexistente, el silencio y la privacidad de los barrios residenciales, y por la conservación del patrimonio construido, por la adecuada sectorización del equipamiento urbano, por la vivienda social en alquiler, por la re densificación pero no abusiva, por alcaldías informadas. Votaron por la calidad de la vida urbana.Igualmente por la urgencia de una mucho mejor educación en todos los niveles, por la planificación seria y de verdad de todas las obras públicas, por la conservación de las fuentes de agua dulce, los llanos orientales, los bosques y los humedales, por la racionalización de una vez del consumo de agua potable y de energía eléctrica producida con combustibles no renovables y contaminantes, por el reciclaje de todas las basuras. Votaron por el medio ambiente.También por un país de verdad laico, por la legalización de las drogas para evitar su estela de violencia y corrupción, por el aborto y que se eviten los hijos no deseados que terminarán de delincuentes, por la unión libre entre parejas de cualquier sexo, por el control de la natalidad, por el derecho a una muerte digna, por la igualdad de géneros y etnias pues todos somos afrodescendientes, por el castigo al maltrato infantil y a las mujeres. Votaron por la cultura ciudadana.Votaron por la transparencia en la contratación de obras publicas, por una represión especial y continua de la delincuencia común y más aun la de cuello blanco y aun más la de los politiqueros, por la erradicación de la impunidad, especialmente la de los menores de edad y los alzados en armas, por la cadena perpetua para el asesinato, el secuestro y la reincidencia en el robo a mano armada, por el desarme progresivo de todos los ciudadanos. Votaron por la civilización.Por la reforma vertical de la justicia, por la actualización de la división político administrativa, por la reducción a la mitad del congreso, por que sea de representantes y no de delegados, por la reelección de alcaldes buenos y no la de presidentes malos, por la educación cívica y el voto calificado pero no excluyente y por el de los militares, por las ciudades intermedias, áreas metropolitanas y regiones, y no el centralismo. Votaron por la política culta, no ignorante y corrupta.Y por supuesto por la creación de mas y mejores fuentes de trabajo en la industria, la agro industria, la pesca, el comercio (interno y de exportación/importación) y los servicios, por la responsabilidad del trabajador y no el paternalismo feudal del empresario, por mejores sistemas de salud en todas partes, por la defensa de verdad de los campesinos de verdad. Votaron por algo similar al ecosocialismo que proponen los franceses .Ahora toca votar por el candidato que más se acerque a estas ideas. Pero aunque este ya es un país urbano y casi el 80% de sus habitantes vive en ciudades, la mayoría aun no son ciudadanos de verdad, y permiten que el 60% de los electores deje que la mitad de los que votan, un 20%, muchos de los cuales han vendido su voto, decidan por ellos. La mayoría no declara renta y torpemente no les importa como se invierte el dinero de los contribuyentes o que lo roben.

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