Un barrio en pie

Abril 21, 2016 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Parodiando el viejo refrán, ni tanto cambio que acabe con San Antonio (como pasó con Granada y antes con el centro histórico) ni tan poquito que se estanque. Es en lo que se pueden resumir las propuestas hechas o consultadas con arquitectos y otras personas residentes en el barrio hace unos meses, y que en general son las siguientes. Solicitar a Planeación una cartilla con las normas vigentes, que facilite a los residentes su comprensión y aplicación, e invitar a los estudiantes en Pasantía de los programas de arquitectura para que en el Cali 3 orienten a los residentes en sus proyectos de intervención con más conocimiento de lo cultural, histórico y cívico.Que la Junta de Acción Comunal, JAC, se encargue de las denuncias por incumplimiento de las normas, y de pasarlas a la Subdirección de Ordenamiento Urbanístico para su control. Y que solicite un Plan Maestro para la Capilla y el Parque del Acueducto, dotándolo de baños y estacionamientos públicos, y uniéndolo con el del Mirador de Belalcázar.Y al Consejo Departamental de Patrimonio Cultural que declare el barrio un BIC departamental, pues es el único barrio premoderno que queda en Cali. Y un Pemp que mantenga la prohibición de englobes, demoliciones, sobreelevaciones, avisos exagerados, colores, o que las casas se destinen en toda su área a usos distintos a las modalidades de vivienda que ya hay.Que la Secretaría de Obras amplíe los andenes y solo en las calles suficientemente anchas se deje espacio para estacionar, según un plan vial local, ya contemplado por la SCA, con estacionamientos en la periferia, pero impidiendo que se demuelan casas con ese fin como vergonzosamente sigue pasando en el Centro.Solicitar una nomenclatura más visible, y que Emcali ilumine bien las calles, y que comience a poner las redes de energía y demás subterráneas, de acuerdo con dicho Pemp. Y al Dagma que controle permanentemente el ruido ajeno, tanto de restaurantes y bares, como de viviendas particulares, el que afortunadamente el Alcalde ya ha anunciado.Y a la Empresa de Aseo de Cali que elimine la suciedad acumulada en las calles y que respete los horarios de recogida. Y que instruya a los habitantes en el buen manejo de las basuras, y lo mismo a los recicladores que la dejan tirada en la calle. Y educar a los dueños de perros para que recojan los excrementos que dejen en los andenes, como ya algunos lo hacen.Para la seguridad, adecuado uso de los espacios públicos e incumplimiento de las normas, que los residentes no duden en solicitar la presencia de la Sub Dirección de Ordenamiento Urbanístico, el Dagma, la Policía y el Tránsito, lo que podría estar coordinado por el CAI de San Antonio y con un solo número de teléfono.Todo esto mediante tutelas si es necesario, pues la ausencia de las Autoridades Municipales es lo que ha llevado al innecesario conflicto actual en el barrio. Pero lo urgente es que los propietarios de casas en San Antonio entiendan la importancia cultural y social del patrimonio construido que constituyen, y el valor económico que esto representa.Y que todos entiendan que los mejores centros históricos combinan oficinas, almacenes y restaurantes, con vivienda tradicional, que satisfacen necesidades culturales, sociales y de esparcimiento de los ciudadanos, al tiempo que garantizan la seguridad y tranquilidad de sus vecinos, haciendo de sus barrios los mejores vivideros de sus ciudades, como se ha dicho en esta columna de San Antonio.

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