Todo el año

Todo el año

Abril 19, 2017 - 11:55 p.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Sin duda sería deseable que Cali estuviera activa las 24 horas del día, como se ha propuesto, pero antes se necesitaría mucha educación ciudadana y un verdadero control, para evitar abusos como el ruido ajeno y el del tránsito, tan molestos ahora hasta bien entrada la noche, ante lo que infortunadamente no es suficiente aplicar el nuevo Código de la Policía. Sin embargo, lo más indicado, al menos por ahora, sería adelantar todos los horarios para aprovechar la luz natural, la que en la latitud de esta ciudad varía muy poco a lo largo del año, y economizar energía, hasta que en un futuro, ojalá próximo, se generalice la solar, como cabe espera ya que cada vez es más económica.

Pero lo que no se entiende es que se paralice la ciudad por más de una semana como acaba de ocurrir nuevamente por segundo año consecutivo. Como informó Caliescribe.com (Editorial, 15/04/21017): “En el edificio del CAM asustaban al no ofrecer el servicio normal, lo mismo los Centros de Atención Local Integrada Cali, donde la mayoría de los funcionarios se fueron de vacaciones [a excepción de los de] la Secretaría de Movilidad [que] tuvo una destacada participación, lo mismo la Secretaría de Infraestructura y Valorización que le dedicó los días santos […] al plan bacheo para no afectar la movilidad en los días normales de la siguiente semana y por supuesto, el Dagma y la Secretaría de Seguridad y Justicia, que tuvieron gran trabajo con los cerros tutelares”.

El caso es que la ciudad debería estar activa todos los días, y de hecho lo está cada vez más los sábados pues muchos establecimientos de todo tipo no cierran, igual que los centros comerciales, y comienza también a estarlo los domingos. No sólo se aumentaría el empleo sino igualmente las ofertas, lo que es conveniente para todos, pero sobre todo para el turismo, y no apenas el convencional, el que viene de otras partes, sino el interno generado por sus propios habitantes que visitan sitios como la colina de San Antonio y el mirador de Belalcázar, o que salen a almorzar o cenar con la familia o los amigos por fuera de sus casas, cosa que hace poco más de medio siglo sólo se hacía en estas.

Es ya una realidad que en cada vez más partes del mundo el turismo se ha convertido en la más importante actividad económica, y en Cali comenzó ha crecer ya hace unos años, pero para que aumente más es conveniente que la ciudad este activa todos los días. Con la ventaja de que sería a lo largo de todo el año y no como en Popayán, por ejemplo, que lo es sólo en ciertas fechas, y que seguramente no lo tendría una afluencia masiva de visitantes, como es el caso de Cartagena, lo que genera inconvenientes de todo tipo, de los que ya se ha hablado hace años, y no sólo los del comercio del sexo señalados por Álvaro Restrepo (El Tiempo, 09/04/2017).

Como propone Caliescribe.com, el Municipio debería dar el buen ejemplo, programando sus servicios y actividades de tal manera que sus empleados pudieran “compensar la mitad el lunes, martes y miércoles Santo y la otra mitad, podrían tener el lunes, martes y miércoles de la siguiente semana [como] lo hicieron las entidades nacionales”. Y señalan también que “el sector privado trabajó normalmente los 3 días santos de la semana [y] algunos compensaron el miércoles en la tarde [lo que ] es una muy buena decisión para efectos de lo que es la competitividad y productividad de la ciudad y la región, pero [que] la inactividad oficial afectó”.

Sigue en Twitter @BarneyCaldas

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