Sostenibilidad, ciencia e historia

Sostenibilidad, ciencia e historia

Junio 28, 2017 - 11:35 p.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Para entender mejor lo sostenible, mucho ayudan Convergencias / El orden subyacente en el corazón de la ciencia, 2016, de Peter Watson; e, Historia global / Una nueva visión para el mundo actual, 2016, de Sebastian Conrad. Como dice el primero: “La convergencia de las ciencias nos ayuda a explicar la mayor y única historia que hay: la Gran Historia” (p. 23), y el segundo anuncia que: “ En efecto, no cabe duda de que en la actualidad se vive un auge de la historia mundial/universal/ global” (p. 7). Se trata de todo, todos y en todas partes, como lo es el asunto de la sostenibilidad: lo que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medio ambiente.

Hay que saber “algo de todo y todo de algo” recuerda Watson (p. 36), pero que Werner Heisenberg (1901- 1976) ganador del Premio Nobel de Física de 1932, pensaba que “en principio no podemos conocer el presente con todo detalle.” (p. 151). Por su parte Otto Neurath (1882-1945) filósofo y economista austriaco, del Círculo de Viena, defendía una “actitud científica universal” como un prerrequisito para un futuro estable y progresista (p. 186), y el filósofo alemán Rudolf Carnap (1891-1970) también del Círculo de Viena, pensaba que en la medida en que se pueda se debe intentar usar en la vida cotidiana un lenguaje tan cercano a los hallazgos y prácticas de la ciencia como sea posible (p. 190).

Y Conrad advierte que “la historia global está influida, invariablemente, por las condiciones en las que surge y el contexto social específico en el que se la escribe (…). Así pues, escribir historia global no ha dejado de ser una empresa intrínsecamente diversa [pero que] nos estará anunciando, irónicamente, el triunfo de la historia global como paradigma” (pp. 154, 156 y 209). Se trata, pues, de reversar la sentencia del conde León Tolstói (1828-1910) quien decía qué cosa maravillosa sería la Historia si fuera cierta. Para volverla cierta ayuda mucho la ciencia, y como decía Karl Popper (1902-1994) cercano al Círculo de Viena, no puede haber Historia sin un punto de vista, en este caso la sostenibilidad.

Convergencias es una historia larga y minuciosa de las ciencias y no faltan las anécdotas. Comienza con las ideas unificadoras más importantes de todos los tiempos; el largo brazo de las leyes de la física; la amistosa invasión de las ciencias biológicas por las ciencias físicas, y termina con el continuo de los minerales al hombre. Todo gracias a las matemáticas, la ciencia, incluso para el arte y hasta la filosofía (p. 449). Como decía Otto Neurath “una visión y pensamiento que todo lo abarquen es un viejo anhelo de la humanidad” (p. 241). Y de hecho fue con la matemática aficionada, interesada en los avances científicos, la escocesa Mary Somerville (1780-1873) que comenzó su actual convergencia.

“Hemos tardado en plantarnos a las puertas de la relativamente nueva y del todo prometedora ciencia del orden. Ahora sólo nos resta esperar que pronto se haga realidad” termina Watson (p. 479). Es fundamental para controlar la sobrepoblación y el consumismo que han llevado al trastorno climático y enfrentar su impacto, en lugar de más máquinas, más inteligentes pero sin sentimientos, de las que previene Yuval Noah Harari en Homo Deus / Breve historia del mañana, 2016. Sin sostenibilidad no habrá futuro, y comienza con la vida en las ciudades y su arquitectura, y no sólo porque en ellas ya viva más de la mitad de la humanidad.

Sigue en Twitter @BarneyCaldas

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