Pasos pompeyanos

Pasos pompeyanos

Febrero 05, 2015 - 12:00 a.m. Por: Benjamin Barney Caldas

Ya los romanos los usaban, como en Pompeya, de donde toman su nombre, para cruzar sus calles sin mancharse con la inmundicia y el barro. Pero ahora y aquí, el que se ha dicho que se hará al final del Paseo Bolívar definitivamente es un paso adelante en esta ciudad sin andenes por donde pasear y ni siquiera caminar. Decir que un semáforo allí causará trancones viales es exagerado aunque por supuesto no existirían nunca si estuviera unido con el anterior y el siguiente, generando por la Avenida 2º Norte una “ola verde”, es decir una serie de semáforos coordinados para permitir el flujo continuo del tránsito rodado sobre varias intersecciones en una misma dirección. Pero mejor sería el hundimiento de la Avenida desde el edificio Las Ceibas hasta el Conservatorio, y prolongar el puente peatonal del CAM hasta donde hoy está la Plazoleta de la caleñidad, ya propuestos por Sara María Giraldo, Heinz von Halle y el autor de esta columna en el concurso para la Manzana T´ y recordado aquí (Megaparque,13/01/2011). Pero dejando un carril amplio arriba para acceder al estacionamiento de Las Ceibas y a la Avenida 6ª Norte, y poder así unir a nivel el Paseo Bolívar y la Plazoleta del Correo, y con un drenaje hasta aguas abajo del río para evitar su inundación. Desde la vía deprimida se podría entrar directamente a los parqueaderos del CAM y de la Plazoleta.También habría que hacer otro amplio paso pompeyano al frente de San Pedro –el atrio que tanta falta le hace a la catedral- ya propuesto aquí (La Plaza de Caicedo, 10/06/2004) junto con un estacionamiento público, de dos o más pisos, que se podría hacer debajo de las amplias zonas sin árboles que rodean el parque mismo. Y con otro similar, asimismo propuesto aquí, debajo de la plaza de San Francisco, serían claves para recuperar el Centro de la ciudad (La Plaza de San Francisco, 17/06/2004). Y la recuperación del Centro es clave para mejorar la ciudad toda, re densificándola y desestimulando su inconveniente extensión al sur.Ideas estas retomadas en el Plan del Centro Global, con el arquitecto Óscar Mendoza, siendo Juan Carlos Ponce de León Director de Planeación, que hoy se están reinventando desarticuladamente ante la ausencia de un verdadero plan vial para Cali. Que se debería pensar bajo la premisa de solucionar al mismo tiempo la circulación de peatones y vehículos, pero que la prioridad la debe tener la gente y no los carros como pasa ahora, siendo la principal causante de muertes en la ciudad; como la de ese anciano atropellado en la Calle 5ª “pese” a que estaba a “escasos” 50 metros de un puente peatonal, que por supuesto no podía subir y bajar con seguridad y comodidad.¿Y por qué no otro paso pompeyano en el Obelisco? Ya hay semáforo, solo falta el paso. A los que les preocupa la movilización de gentes y vehículos en Cali (movilidad es la cualidad de movible) hay que recordarles que primero que todo habría que racionalizar la señalización y demarcación de sus vías, darles continuidad, regularizar los carriles, eliminar las dobles calzadas en un solo sentido y tantos giros a la izquierda (son como un “auto suicidio”) y poner semáforos sincronizados. Estos, como en cualquier ciudad grande, ermiten que los peatones crucen las calles por las esquinas sin tener que correr, y que los vehículos si “corran” por “olas verdes”.

VER COMENTARIOS
Columnistas